Rubalcaba amenaza al PP en su primera comparecencia

El líder del PSOE advierte de que habrá confrontación por el aborto, la Santa Sede y la renovación del Constitucional. No desvela si aspira a ser candidato, pide a su Ejecutiva que se deje la piel y le recuerda que representa a un solo partido.

MADRID-Cuando ante el plenario del Congreso Federal del PSOE Alfredo Pérez Rubalcaba anunció que si el Gobierno quería retroceder en derechos 30 años su partido se plantearía la revisión de los acuerdos con la Iglesia católica, algunos socialistas creyeron que iba de farol, que aquellas palabras sólo pretendían arengar a los delegados. Tantas veces se había escrito en los programas electorales sobre la caducidad del Concordato, tantos párrafos en las resoluciones de las conferencias políticas y tantos borradores de la fallida Ley de Libertad Religiosa que pocos tomaron en serio la amenaza. Pues bien, ayer, en su primera comparecencia pública desde que fue elegido secretario general, trasladó que aquéllo no fue sólo una proclama y que en la entrevista que pedirá pronto a Mariano Rajoy le dará buena cuenta de ello. El encuentro servirá para explicar al presidente del Gobierno cómo será su tarea de oposición: colaboración en la lucha contra ETA, contraste en materia económica y confrontación si el Gobierno tiene intención de retroceder en materia de derechos y libertades.

El secretario general de los socialistas sostiene que el presidente del Gobierno debe saber el tipo de oposición a la que se enfrenta en los próximos años, y ya avanzó que el Gobierno no tendrá el apoyo de los socialistas si «las políticas de recorte anunciadas se concretan». Se refería a la reforma de la Ley del Aborto: «Si la senda es retroceder 30 años, nos sentimos legitimados para hacer lo mismo. Lo que busca el acuerdo con la Santa Sede es consenso, y hay quien está decidido a revisar los consensos. La única moral oficial está en la Constitución». No concretó demasiado sobre cómo pensaba el PSOE denunciar los acuerdos con la Santa Sede, ya que prefiere esperar a ver qué ocurre finalmente con la reforma del aborto, pero sí dejó claro que la «frontera» en este asunto la marca el PP.

Otro asunto en el que no será fácil el acuerdo con el Gobierno será la renovación de los órganos constitucionales. A juzgar por las palabras de Rubalcaba, el PSOE no aceptará «un trágala», después del bloqueo del PP durante tanto tiempo. «No voy a aceptar la lógica de que para que funcionen los órganos constitucionales tiene que gobernar el PP y el PSOE dar un nuevo ejemplo de que es un partido de Estado». Ahí lo dejó, pero a buen entendedor...

Todo esto lo dijo tras la primera reunión de la dirección federal del PSOE y tras no desvelar si aspirará a la candidatura para la Presidencia del Gobierno cuando los socialistas tengan que celebrar primarias y tampoco si la entrada de Patxi López en la Ejecutiva es una pista de despegue para su proyección nacional.

Por lo demás, la primera cita de la Ejecutiva sirvió para que José Antonio Griñán y José María Barreda, ambos partidarios de la candidatura de Carme Chacón, dieran por superado el Congreso Federal y llamaran a la unidad de todo el partido. Idéntico mensaje de unidad y cohesión trasladó Rubalcaba a su Ejecutiva, a la que pidió también que se dejara la piel y que actuara de forma colegiada y se comportara en adelante «como un solo partido» para corregir los errores de los últimos años: «Somos conscientes de que de lo que hace el PSOE en cada comunidad acabamos siendo responsables todos los socialistas». Rubalcaba cree que ha acertado «plenamente» con la conformación de su Ejecutiva y no prevé problemas en la relación con el PSC, menos con su rival en el Congreso Federal, Carmen Chacón, a la que considera una «amiga» y de quien dijo ha tenido una actitud «impecable» en todo el proceso congresual .

Desde el socialismo catalán, sin embargo, advirtieron ayer que serán «más PSC que nunca» tras el Congreso Federal. ¿Amenaza o mensaje de autoafirmación? A saber. Pero las heridas no están cerradas, de momento.


Las llamadas de González y Guerra
El equipo de Carme Chacón sigue analizando los motivos de su derrota. Y si algo consideran que lograra voltear el resultado del congreso federal fueron las llamadas que Felipe González y Alfonso Guerra hicieron a algunos delegados andaluces la noche antes de la votación. Ambos se emplearon a fondo para la victoria de Rubalcaba, aunque éste no cree que fueran capaces de telefonear a los delegados para que cambiaran el voto.



LA LUPA
Y los miércoles, Soraya vs Soraya

El PSOE tendrá su propia Soraya (Rodríguez). Es la persona que Rubalcaba ha elegido para ocupar la portavocía en el Congreso y la que se medirá con Soraya Sáenz de Santamaría los miércoles en la sesión de control al Gobierno. Rodríguez, que fue secretaria de Estado de Cooperación, sustituirá a José Antonio Alonso, pero tendrá al mismo secretario general en el Grupo, Eduardo Madina. En el Senado, seguirá de portavoz Marcelino Iglesias, quien fuera designado de forma provisional tras la derrota del 20-N.