Objetivo: cerrar el grifo a las empresas

Las transferencias corrientes y de capital a las entidades públicas volverán a reducirse en torno al 9 por ciento

100,048 millones de euros. Aporta el Consistorio a Lipasam en sus cuentas de 2010
100,048 millones de euros. Aporta el Consistorio a Lipasam en sus cuentas de 2010

SEVILLA- Tras definir las ordenanzas fiscales para 2011, la Delegación de Hacienda se embarca de lleno en la elaboración de un nuevo Presupuesto municipal, marcado otra vez por la crisis y un desequilibrio financiero en las empresas que arrastra a todo el Ayuntamiento. Por eso la Junta de Andalucía vigila de cerca las cuentas de la Corporación local, y por eso el equipo de Gobierno vuelve a marcarse como objetivo ideal reducir el gasto corriente y las multimillonarias aportaciones económicas a las sociedades, aunque sea una misión casi imposible en Tussam y Lipasam.
Aun así, la edil de Hacienda, Nieves Hernández, ratifica que la preparación de los Presupuestos de 2011 sigue al pie de la letra las indicaciones del «plan de austeridad» –evita llamarlo «de saneamiento»– cuya aprobación definitiva está a expensas de la Dirección General de Hacienda. O sea, la receta es «menos gasto corriente y de personal y menos transferencias a las empresas municipales».

Previsiones
Hernández garantiza que esas transferencias corrientes y de capital «no volverán a equipararse a las de 2009» y calculó que se reducirán en torno a un 9 por ciento, una cantidad similar al recorte previsto en 2010. Las aportaciones del Consistorio a Tussam bajan este año un 4,8 por ciento y en Lipasam, más del 15 por ciento, pero su peso en las cuentas municipales aún es decisivo. Según los Presupuestos municipales en vigor, el transporte público «cuesta» al Ayuntamiento 60,7 millones de euros en transferencias corrientes, de capital y activos financieros. En medio de un plan de austeridad impuesto por la Junta de Andalucía por el desequilibrio financiero local registrado en 2009, Hacienda justificó esta ingente aportación a los autobuses urbanos porque se trata de un recurso esencial. Este argumento es perfectamente aplicable en las nuevas cuentas municipales. Por su parte, Lipasam recibe en este ejercicio más de 100 millones de euros, igualmente inevitables para garantizar el servicio y en cumplimiento de su propio plan de viabilidad, que seguirá vigente en 2011 y, por tanto, se repetirá en el nuevo Presupuesto.
Aparte se cuenta a Giralda TV, cuyos fondos no dejan de aumentar a costa de las arcas municipales: la televisión recibió 250.000 euros en 2009 y 2.050.000 euros en 2010, a los que se suman otros 25.000 euros para impulsar la emisora de radio consistorial.
Todo indica que el equipo de Gobierno volverá a limitar la «austeridad» del gasto público a las inversiones del Ayuntamiento, que ya experimentan una considerable merma este año. Las cuentas del grupo municipal en vigor desde el pasado verano dejaron este capítulo en 140,4 millones, un 53 por ciento menos que en 2009, cuando se superaron los 300 millones en inversiones.
No obstante, la delegada de Hacienda recuerda que el panorama mejorará en 2011, por el aumento de las transferencias del Estado a los ayuntamientos –sobre un 9 por ciento– y de la Junta, que aportará 22,1 millones. Además, los gastos de personal se reducirán con la aplicación del recorte del 5 por ciento al salario de los funcionarios. En 2010, el equipo de Gobierno añadió la bajada del 10 por ciento a los altos cargos municipales, aunque no está claro que el próximo año se adopte una medida similar.
Aparte se cuenta la posibilidad de que el Ayuntamiento siga incrementando su deuda para ampliar su disponibilidad financiera y, en este punto, la delegada socialista sigue siendo extremadamente prudente.

Misterios
Hernández insiste en que aún esperan las indicaciones del Ministerio de Economía para calcular si Sevilla podrá entrar en ese privilegiado círculo de municipios con vía libre para solicitar nuevos créditos , pero el informe de Intervención utilizado en los Presupuestos de 2010 fijaba el endeudamiento municipal en el 89 por ciento, muy superior al 75 por ciento máximo exigido por el Ejecutivo central.
La concejal socialista asegura que un informe posterior del alto funcionario rebaja ese porcentaje al 81 por ciento, así que prefiere mostrarse optimista. A la espera del dictamen definitivo, el asunto continúa siendo un misterio, y el margen de maniobra económica del Ayuntamiento, también.