Damasco

Bienvenida al presidente sirio: Dónde están los 52 presos desaparecidos

Amnistía Internacional ha exigido al presidente de Siria, Bashar el Assad, que revele la suerte de 52 presos que desaparecieron hace justamente dos años durante unos disturbios en una prisión militar, en los cuales murieron otras 22 personas, incluidos cinco agentes.

Los enfrentamientos entre los presos y la Policía militar se produjeron el 5 de julio de 2008 en el penal de Saydnaya, cerca de Damasco. Varias informaciones no confirmadas indicaron que los disturbios comenzaron después de que varios agentes mataran a tiros a nueve reclusos islamistas.

"Ha llegado la hora de que las autoridades sirias revelen lo ocurrido hace dos años en la prisión militar de Saydnaya e informen sobre lo que les ha sucedido a más de 50 presos que no han sido vistos desde entonces", declaró el director de Amnistía Internacional para Oriente Próximo y Norte de Africa, Malcolm Smart.

Familiares, abogados y organizaciones de Derechos Humanos han reclamado que se abra una investigación independiente sobre los sucesos de aquel día, pero hasta la fecha "las autoridades sirias han revelado pocos detalles sobre ellos y sobre lo que les sucedió posteriormente", aseguró AI.

El Gobierno, según la organización, debe informar a las familias de "si están vivos o muertos, y en tal caso, debe informar de dónde se encuentran y permitirles acceder a ellos". Asimismo, en caso de que se confirmase su muerte, las autoridades deben investigar las circunstancias y "hacer rendir cuentas a los responsables, tanto si se trata de agentes del orden como de otros prisioneros", agregó.

Según los informes, varios agentes de la Policía Militar tiraron varias copias del Corán (el libro sagrado del Islam) al suelo durante una inspección de rutina en la cárcel y dispararon a muerte a nueve presos islamistas que habían intentado recogerlas.

Posteriormente, varios presos islamistas desarmados intentaron reducir a los policías e incluso tomaron como rehenes a varios agentes y al director del penal para hacerse con sus armas y sus teléfonos móviles.

Los presos utilizaron los móviles para llamar a sus familias a fin de alertarlas y de advertir a las organizaciones locales e internacionales de Derechos Humanos sobre lo que estaba sucediendo. Durante los enfrentamientos murieron al menos 17 presos y cinco agentes de la Policía Militar.

Amnistía Internacional ha enviado a El Assad los nombres de 52 presos desaparecidos desde entonces en el penal militar. La familia de uno de ellos --el preso de conciencia Nizar Ristnawi-- esperaba reunirse con él cuando expirase su condena, el 18 de abril de 2009, pero finalmente no fue liberado y todos los intentos por determinar su suerte han acabado sin resultados.