Carromero no recurrirá la sentencia

El Gobierno español comenzará a negociar con el cubano la próxima semana

Ángel Carromero fue condenado a cuatro años de cárcel por homicidio imprudente
Ángel Carromero fue condenado a cuatro años de cárcel por homicidio imprudente

El Gobierno español planea gestionar la repatriación de Ángel Carromero la próxima semana, para que cumpla en su país de origen la condena de cuatro años que le fue impuesta recientemente en Cuba. La defensa de Carromero, condenado por el suceso en el que murieron el líder disidente Oswaldo Payá y el activista Harold Cepero, anunció ayer que no recurrirá la sentencia. Al renunciar al recurso, los abogados buscan favorecer que las gestiones diplomáticas encaminadas a conseguir su repatriación puedan comenzar el próximo lunes, una vez concluya el plazo de 10 días hábiles que tienen tanto la defensa como la Fiscalía cubana para recurrir la sentencia.
Existen tres opciones que permitirían al español regresar a su país. El Gobierno cubano podría indultarle, pero esta alternativa se considera altamente improbable, de manera que el Gobierno de Mariano Rajoy trabaja principalmente con otros dos escenarios. El más beneficioso para Carromero, descartado el indulto, sería que el Gobierno cubano le dejara en libertad expulsándole del país. En caso de que La Habana no quisiera expulsarle, a Carromero le quedaría otra opción. Podría beneficiarse de un traslado para cumplir en España la sentencia. España y Cuba tienen un convenio bilateral para el traslado de personas condenadas que data de 1998 y podría aplicarse en el caso de Carromero.

En base a ese convenio, Madrid tendría que ofrecer a La Habana una «indicación aproximada de cómo se cumplirá la condena en el Estado, de cumplimiento y la fecha de extinción de la pena o medida». Como la pena impuesta es menor a cinco años, si La Habana autorizase su cumplimiento en España, la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior español, podría conceder directamente a Carromero el tercer grado, sin necesidad de que tuviera que cumplir una parte de su condena en prisión, en virtud de la Reforma del Código Penal de 2003, explicaron a LA RAZÓN fuentes penitenciarias.

Con el tercer grado, un preso sólo tiene que pernoctar en prisión, aunque hay una modalidad por la cual es vigilado por control telemático y ni siquiera tiene que dormir en la cárcel. El dirigente de Nuevas Generaciones permanece desde finales de julio en el centro de seguridad del Estado «100 y Aldabó», en la capital cubana, en una celda tipo apartamento que comparte sólo con otro preso.

Las autoridades cubanas atribuyen el accidente que costó la vida a los disidentes Oswaldo Payá y Harold Cepero a la velocidad excesiva con que supuestamente conducía Carromero y, en un vídeo difundido por el Gobierno de la isla días después de su arresto, admitió que perdió el control del vehículo al entrar en un bache, si bien no aclaró a qué velocidad circulaba. Ni los parientes de Payá ni los de Cepero han presentado denuncia alguna contra el español y han cuestionado tanto la versión dada por el Gobierno cubano como la sentencia.