África

La Haya ve claros indicios de crímenes contra la Humanidad

«No habrá impunidad en Libia», señala el fiscal Luis Moreno-Ocampo

El TPI actuará contra Gadafi
El TPI actuará contra Gadafi

La unidad de la comunidad internacional para condenar la sangrienta represión de Muamar Gadafi contra la población libia ha inaugurado una nueva era en la persecución de los crímenes contra la humanidad, de la que el coronel será con probabilidad su primera víctima.

Con palabras grandilocuentes, y felicitándose de la unanimidad de los países para sancionar la locura del dictador, el fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional (TPI), Luis Moreno-Ocampo, dijo que se trata de «una situación completamente nueva». «Hay serias acusaciones de crímenes, pero el mundo está unido… Nadie puede atacar a civiles y esto supone un nuevo umbral», dijo el argentino, quien concluyó asegurando que «no habrá impunidad en Libia».

En su opinión, la rotundidad del Consejo de Seguridad, que aprobó por unanimidad solicitar al CPI abrir una investigación, o el apoyo en términos similares de la Liga Árabe, han rebajado el estándar para abrir una investigación. «Para nosotros, está claro que existen serias imputaciones por crímenes contra la Humanidad. No decimos todavía quien es el responsable, porque hoy es el principio de la investigación».

Moreno-Ocampo pretende ceñir la investigación a la media docena de ataques más graves contra la población en diferentes ciudades de Libia, arrancando por los cometidos el día 15 de febrero en Bengasi, e incluyendo los bombardeos contra civiles en Trípoli el día 20. En base a ellos, ha elaborado la lista de sospechosos que encabeza el propio Gadafi, además de su «círculo íntimo». Entre ellos se incluye, algunos de sus hijos, los responsables del aparato de seguridad e inteligencia militar, el jefe de su guardia personal, el ministro de Exteriores o el responsable del espionaje. Aunque no quiso dar una cifra concreta de cuántos están en la lista, algunas informaciones previas indicaron que podía tratarse de entre diez o 15 personas. Moreno-Ocampo también dejó claro que si durante el curso de sus pesquisas queda claro que los grupos de la oposición al dictador cometieron crímenes, también serán investigados.


«Seremos imparciales», subrayó.
El fiscal prometió celeridad en la investigación, que concluirá en cuestión de meses. Entonces, presentará sus conclusiones al CPI, y serán los jueces los que decidan si emiten una orden de arresto para Gadafi y el resto de sospechosos. La CPI no cuenta con poderes policiales, por lo que son los países adheridos a la Carta de Roma fundacional los que tienen que detener a los que cuentan con una orden de detención. Hasta ahora, la única persona que cuenta con una orden de captura es el presidente de Sudán, Omar Hasan Al Bashir, por los crímenes de guerra y contra la Humanidad, cometidos contra la población de la región de Darfur.

El fiscal explicó que en los cinco días con los que ha contado para abrir la investigación desde que el Consejo de Seguridad le dio el mandato, ha reunido una «gran cantidad de información» y no sólo de los medios de comunicación, sino «también desde dentro» cuyas fuentes no quiso revelar para no provocar represalias de los fieles de Gadafi.


Capturan a tres soldados holandeses
Aunque apenas quedan 76 europeos que quieran regresar a sus respectivos países de la UE de un total de 1.000 que prefieren permanecer en Libia (gran parte por pertenecer a matrimonios mixtos), varios factores complican su ubicación, entre ellos la hostilidad de los fieles del coronel Gadafi. Fuerzas leales al dictador capturaron ayer a tres soldados holandeses, precisamente cuando intentaban evacuar a un grupo de europeos que había quedado en una zona aislada.


Gadafi y su entorno en el banquillo
El dictador libio se enfrenta junto a sus principales jefes de seguridad, el ministro de Relaciones Exteriores de su Gobierno, así como varios de sus hijos, a una serie de acusaciones por la matanza contra ciudadanos de su país, al ser las cabezas visibles de la represión en Trípoli, Bengasi y Misrata.

Muamar Gadafi
Presidente de Libia
Tiene «autoridad de hecho» por los crímenes contra la Humanidad, al estar al frente del régimen libio.
Musa Kusa
Ministro de Asuntos Exteriores
Antes de ostentar este cargo, fue jefe de la Inteligencia libia, por lo que tiene responsabilidad directa en la represión.
Abdulqader Yusef Dibri
Seguridad Personal
Uno de los encargados de perseguir a los disidentes libios. Dirige la seguridad interna del régimen.
Abu Zayd Dorda
Director de la Seguridad Externa
Es jefe de la Inteligencia Externa de Seguridad y entra en el círculo más íntimo del dictador.
Saif al Islam
Hijo de Gadafi y posible sucesor del régimen
Junto sus hermanos Jamis y Moatassim, escolta a su padre. Amenazó con una guerra civil por televisión.