ETA entrenaba a dos enlaces con sus comandos en España

Los máximos responsables de los llamados «aparato militar» y «logístico» de ETA, Alejandro Zobarán Arriola, «Xarla», y Mikel Oroz Torrea, «Peru», detenidos el jueves por la noche en Willencourt, en el norte de Francia, cerca de la frontera con Bélgica, estaban adiestrando a los otros dos arrestados, Urko Labaca Larrea e Iván Sáez de Jáuregui Ortigosa, según informaron a LA RAZÓN fuentes antiterroristas.

La presencia de dos cabecillas, junto a dos militantes de segunda o tercera fila, en un lugar tan al norte, en una casa rural que había sido alquilada para varios días, sólo podía tener como finalidad labores de entrenamiento, según los citados medios, que esperan obtener datos concretos al respecto en la documentación y ordenadores incautados.

Continuidad

En cualquier caso, subrayan, no estaban allí reunidos para planificar el fin de las actividades de ETA ni nada parecido, sino justamente lo contrario.

Una de las hipótesis con la que se trabaja es la de que Labaca y Sáez fueran a actuar de enlaces con los comandos que ETA mantiene «durmientes» en España. O, incluso, mediante terceros individuos, con los responsables de Batasuna, con el fin de coordinar todas las iniciativas para que las candidaturas proetarras puedan estar en las elecciones municipales y forales de mayo.

La importante operación, no sólo por los terroristas arrestados sino por los datos que se pueden obtener sobre los planes futuros de la banda, es fruto de la colaboración entre la Comisaría General de Información de la Policía española y sus colegas franceses. En el momento de las detenciones, intervinieron agentes del RAID, una unidad similar al GEO.

 La casa rural había sido alquilada para varios días, los necesarios para que Sáez y Labaca recibieran las instrucciones precisas. Las investigaciones policiales habían permitido conocer cuáles podían ser los movimientos de los cabecillas una vez finalizado el encuentro.

Detención inmediata

Sin embargo, al tratarse de terroristas experimentados, cuya pista se puede perder en cualquier momento, se optó, de acuerdo con las autoridades francesas, por su detención inmediata.
Los expertos están atentos a los movimientos que pueda hacer ETA durante el supuesto alto el fuego, entre los que no se puede descartar, como ocurrió con el atentado contra la T-4 de Barajas, que intenten perpetrar una acción criminal para forzar al Gobierno a que permita que las candidaturas proetarras estén en los comicios. En estas condiciones, perder el rastro de los jefes de la banda habría supuesto una auténtica temeridad.

Tal y como adelantó LA RAZÓN en su día, ETA ha decidido concentrar en el norte de Francia gran parte de su infraestructura en la creencia, equivocada, de que en esa zona hay menor presión de las Fuerzas de Seguridad.

Por otra parte, no es infrecuente que los terroristas se resistan a ser detenidos, como hizo de forma violenta Alejandro Zobarán, o que, incluso, intenten hacer uso de sus armas y disparen contra los agentes que van a detenerles. «Xarla» no sólo se enfrentó con los policías galos, que tuvieron que reducirle, sino que ayer, cuando iba a ser conducido a la casa rural para la realización del registro, trató de autolesionarse en comisaría y llegó a romper el cristal de una ventana. Se confirma, de esta manera, que la banda terrorista ha dado instrucciones a sus pistoleros para que actúen de esta manera (Daniel Pastor, del comando «Otazua», protagonizó un hecho similar) con el fin de interrumpir las investigaciones y acusar a los agentes de malos tratos.


Las sospechas de los vecinos
En una localidad de poco más de 150 habitantes, pocos pueden llegar a pasar desapercibidos. Los vecinos del pequeño municipio de Willencourt comenzaron a preguntarse qué hacían cuatro jóvenes en una zona a la que suelen acudir familias sin salir casi nunca de casa y dando sólo señales de vida por las noches. Supuestamente eran cuatro estudiantes españoles que pagaron la casa rural en efectivo, pero tanto a los residentes como al dueño de la casa no les encajaba y, ante sus sospechas, alertaron a la Gendarmería francesa, que finalmente descubrió que se trataba de miembros de la banda terrorista.


Cinco cúpulas en dos años y medio
20-5-2010
Mikel Carrera Sarobe, alias «Ata», fue detenido en Bayona (Francia), en un operativo en el que también fueron arrestados Arkaitz Agirregabiria, Maite Aranalde y Benoitz Aramendi.
28-2-2010
Su antecesor al frente de los «comandos» de ETA, Ibon Gogesakoetxea, fue arrestado al norte de Francia junto a los liberados Beñat Aguinagalde Ugartemendia y José Lorenzo Ayestarán Legorburu.
18-4-2009
Poco más de cuatro meses le duró la jefatura «militar» a Jurdan Martitegi hasta ser detenido cerca de Perpiñán (Francia).
8-12-2008
La Policía francesa, en colaboración con las fuerzas de seguridad españolas, arrestó en Gerde (al sur) al lugarteniente de «Txeroki» y sucesor como máximo dirigente del «aparato militar» de ETA, Aitzol Iriondo. Tan sólo ocupó el cargo tres semanas.
17-11-2008
Un mes antes fue arrestado al sur de Francia Garikoitz Aspiazu, alias «Txeroki», que fue responsable de los «comandos» de ETA y, tras la detención de «Thierry», estuvo al frente de la banda.