Las gemelas suizas desaparecidas fueron vistas en una tienda en Como

Las niñas fueron vistas en una tienda de Como donde su padre compró unos peluches.

Las pistas de las gemelas suizas de seis años, Alessia y Livia Schepp, desaparecidas el 30 de enero, se trasladaron hoy al norte de Italia, donde una mujer asegura haberlas visto en su tienda hace tres semanas junto a su padre, quien les compró un peluche a cada una.

 "Entraron en mi tienda como tantos otros clientes, el padre -creo recordar- llevaba puesta una camisa de rayas azules y blancas, parecía tener mucha prisa", dijo Anita Salvalaggio, la encargada de la juguetería en el centro comercial "Bennet"en la localidad de Tavernola, que pertenece a la provincia de Como y está situada casi en la frontera con Suiza.

 La mujer asegura haber visto a las dos niñas y a su progenitor, Matthias Schepp, hace unas tres semanas, cuando entraron en su tienda y compraron dos peluches, una visita que, sin embargo, pasó desapercibida para otros trabajadores del centro comercial, según informan los medios de comunicación italianos.

Matthias Schepp se suicidó el 3 de febrero arrojándose a una vía de tren en la estación de Cerignola (Italia), adonde llegó en coche desde Francia.

 Anita Salvalaggio aseguró que estuvieron en la tienda no más de cinco minutos y añadió que está tratando de recordar todos los detalles porque sus caras se le quedaron "impresas en los ojos".

Las dos gemelas de seis años, Alessia y Livia Schepp, están siendo buscadas activamente por las policías suiza, francesa e italiana, cuyos representantes mantuvieron ayer una reunión en Marsella.

Escribió una carta

Hace unos días, la Policía suiza confirmó que el padre, Matthias Schepp, aseguró en una carta fechada el 3 de febrero y enviada a su ex esposa que las había matado.

En la misiva, el progenitor explicaba que se encontraba en Cerignola (Italia), donde luego se suicidó tirándose a las vías del tren.

En la carta, el padre afirmaba que "las niñas reposan en paz"y que "no han sufrido". Alessia y Livia Schepp se encuentran en paradero desconocido desde que su padre, separado de su esposa, se las llevó para pasar el fin de semana del 29 y 30 de enero de la localidad suiza de St-Sulpice, cercana a Lausana.

La Policía también desveló hace dos días que el padre consultó desde su ordenador en internet información sobre las sustancias utilizadas en envenenamientos.