Motociclismo

San Marino

Tomizawa: adiós al «dibujo animado»

Era la sonrisa subida en una moto. Daba igual si había ganado la carrera o había tenido un día nefasto, su rostro siempre transmitía felicidad. Parecía un personaje sacado directamente de un cómic manga, que en su segunda temporada en el Mundial se había convertido en el primer vencedor de la historia de Moto2. Él inauguró en Qatar el palmarés de la nueva categoría intermedia con su única victoria en el campeonato del Mundo, del que ayer se despidió inesperadamente.

Tomizawa ha sido ingresado en un hospital cercano a Misano
Tomizawa ha sido ingresado en un hospital cercano a Misanolarazon

A las 14:20, mientras Pedrosa lideraba la carrera de MotoGP, Shoya Tomizawa no pudo resistir las lesiones producidas por la fatal caída que había protagonizado un par de horas antes y falleció en el hospital Riccione de la ciudad de Césena. El primer parte médico anunciaba que había entrado en coma sobre el mismo asfalto de Misano y que estaba en estado crítico a causa de diferentes traumatismos craneales, torácicos y abdominales. La nota oficial de Dorna, la empresa que organiza el Mundial, también hablaba de un traslado en UVI móvil, para no tener que interrumpir las maniobras de reanimación. Las noticias eran malas y apuntaban al desenlace que la mayoría se temió desde el mismo momento en el que se produjo el accidente.

La superpoblación de pilotos que caracteriza la parrilla de Moto2 hacía temer una montonera en la primera curva, pero fue en la zona más rápida del circuito donde llegó la tragedia. El japonés intentó aprovechar al máximo el «piano». Tanto, que tocó la «alfombra» verde que está justo después y se fue al suelo. Por detrás venían a más de 200 kilómetros por hora Alex de Angelis y Scott Redding, que no pudieron esquivarlo. El atropello fue inevitable y las consecuencias, previsibles. En la narración de televisión, Ángel Nieto no dejaba de repetir: «daño, daño, daño», porque con su experiencia tenía muy claro lo que acababa de ver.

No se equivocó y antes de que Pedrosa llegase a meta, la noticia corrió por el «paddock» del trazado italiano. Carmelo Ezpeleta, el «jefe» del Mundial, bajó al «corralito» de los ganadores e informó a Dani, Lorenzo y Rossi de que no habría cava en el podio y las banderas de sus países estarían a media asta en señal de duelo.

Ellos no sabían nada, así que sin tiempo para quitarse el casco empezaron ya a echar de menos a su compañero. «Lo que ha sucedido eclipsa todo lo demás. No puedo decir otra cosa». Fue la primera reflexión del líder de MotoGP, que abrió una larga lista de lamentos y recuerdos para el piloto que acababa de perder la vida: «Uno de nuestra familia se ha marchado», decía Alex Espargaró. «Lo he visto por televisión y ha sido un accidente terrorífico.

Es una pena, era un chico simpatiquísimo y muy divertido. Cuando sucede una cosa así todo lo demás no importa», insistía Valentino Rossi. De Angelis, que lo vivió en primera persona, fue consciente de lo sucedido a lo largo de la tarde: «Estoy realmente destruido», confesó en la versión digital del diario italiano «La Gazzetta dello Sport».

La previa del Gran Premio de San Marino no fue mucho más alegre que el desenlace final. Muchos de los componentes de la caravana mundialista se habían acordado de Peter Lenz, un canadiense de trece años que perdió la vida siete días antes que «Tomi». «Dos muertes en una semana son demasiadas», se lamentaban Pedrosa y Héctor Barberá.

q Fonsi regresa de «Vietnam». La tragedia estuvo muy cerca de golpear directamente también al piloto del equipo Holiday Gym. Su caída en Indianapolis se saldó con múltiples fracturas en un pie, que le llevaron a un hospital del que a punto estuvo de no salir. Le inyectaron un calmante muy fuerte que le provocó una parada cardiorrespiratoria de la que pudo salir un minuto después. «Cuando desperté, los doctores estaban tan contentos que parecía que les había tocado la lotería». Ayer, todavía enfadado por el error clínico, regresó a casa para ponerse en las manos del doctor Villamor y explicó su aventura: «El hospital por fuera parecía la Casa Blanca y por dentro, Vietnam».

Por cierto, la carrera de Moto2 la ganó Elías, pero a nadie, ni siquiera a él, le importó.