Chacón se posiciona en la sucesión ante siete ministros de Zapatero

De la Vega presenta a la ministra en un acto en el que planeó la ausencia de Rubalcaba. Considera una «obviedad» que España esté preparada para una presidenta catalana

Garmendia, Pajín, González-Sinde, De la Vega y Chacón, ayer tras el desayuno al que acudieron hasta siete ministros
Garmendia, Pajín, González-Sinde, De la Vega y Chacón, ayer tras el desayuno al que acudieron hasta siete ministros

MADRID- Carme Chacón se deja querer. Los cantos de sirena de la sucesión de Zapatero le gustan y ella gusta a quien ve el futuro del partido en un combate entre Rubalcaba y ella. Para muchos vuelve a ser el delfín del principio de la legislatura y su constante presencia pública en las últimas semanas la prueba palpable de que ha decidido dar un paso adelante. Por de pronto ayer, su aparición en los desayunos de Europa Press no decepcionó como vara de medir de la que se avecina en el PSOE. Una «inocente» exposición sobre la evolución de las Fuerzas Armadas desde el 23-F se convirtió en un escaparate de las filias «chaconianas» ante el gran debate del socialismo. Chacón llegó escoltada por la que antaño era su cuasi enemiga en el Consejo de Ministros, María Teresa Fernández de la Vega (en su primera intervencion pública) y la mitad de los ministros del actual gabinete de Zapatero: Manuel Chaves, Leire Pajín, Ramón Jáuregui, Ángeles González-Sinde, Cristina Garmendia, Ángel Gabilondo y Francisco Caamaño.

Junto a ellos el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, y el de Cantabria, Miguel Ángel Revilla. Más allá, los líderes de la CEOE, Juan Rosell, y de CCOO, Ignacio Fernández Toxo. En otra mesa, el secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, Eduardo Madina, y el portavoz parlamentario del PSOE, José Antonio Alonso. Y un largo etcétera que iba desde Santiago Carrillo o Manuel Marín a ex ministros como Celestino Corbacho o Gustavo Suárez Pertierra.

Amén de las presencias, significativas todas ellas y mucho más numerosas que en recientes y similares citas públicas de otros miembros del gabinete de Zapatero, las ausencias eran también motivo de análisis. De los siete ministros que faltaron a la cita, sólo cuatro tenían justificada públicamente su ausencia. En cambio, Valeriano Gómez, Elena Salgado y Alfredo Pérez Rubalcaba tenían vacía su agenda mañanera. De los dos primeros nadie dijo nada, pero la ausencia del último dio para muchos comentarios. Sus compañeros ya le achacan, como publicaba ayer este periódico, «ansia de poder» y «falta de lealtad», dejando claras sus preferencias a la hora de suceder a Zapatero.

Con ese público (los únicos que estaban porque tenían que estar de verdad eran los miembros de la cúpula militar) y esas ausencias, María Teresa Fernández de la Vega hizo un retrato de Chacón basado en su «rigor, seriedad, exigencia y capacidad de trabajo» muy propicio a todo tipo de dobles lecturas, especialmente esta frase: «Carme Chacón es una persona siempre disponible, siempre dispuesta a hacer más, a aportar algo más, a ofrecer algo más». A gusto del consumidor queda para leer sólo una loa o un mensaje al respetable.

Llegado el turno de Chacón, sonriente y segura de sí misma, despachó entre miradas perdidas su análisis de la evolución de las Fuerzas Armadas en estos 30 años. Llegado el turno de las preguntas pasó por Gadafi, por el cuartel de Retamares, por Afganistán... y llegó al futuro. Preguntada y repreguntada por la sucesión de Zapatero, Chacón jugó con la ambigüedad y el misterio con una amplia sonrisa en la cara. Primero despejó a la cuestión de si será la candidata remitiéndose a la «doctrina de Felipe González»: «Una cosa es querer, lo primero y lo imprescindible es querer ser candidato, y a partir de ahí te tienen que querer los militantes». ¿Pero quiere? Ni sí, ni no: «Para cualquiera que lo deseara una cosa es desearlo y otra que los militares lo quieran, por lo tanto, ahí estará el deseo de quienes estén y después tendrán que decidir los militantes».

¿Y España está preparada para una presidenta y encima catalana? «Son cosas que son también una obviedad pero que a veces hay que repetir», respondió. Nadie piensa que «una mujer no está igual de capacitada que un hombre para ejercer cualquier responsabilidad», de la misma forma que un extremeño lo está igual que un castellano-manchego o un catalán. Sus detractores en el partido la acusan de estar ya en campaña. Ella sonríe.


Duran: «Maneja un plan oculto»
El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, aseguró ayer que la ministra de Defensa, Carme Chacón, maneja un «plan oculto» para ser algún día la candidata del PSOE a la presidencia del Gobierno de España, una candidatura que consideró que no ve «cuajar» entre los socialistas. En un apunte en su blog recogido por Europa Press, Duran precisa que para ser candidato «se necesita alguna cosa más que gastar dinero en propaganda», en referencia al supuesto abuso del Ministerio de Defensa en campañas publicitarias de autobombo.