Bruselas descarta un rescate de España

MADRID- El Banco Central Europeo (BCE) sigue dando oficialmente la callada por respuesta a la petición del Gobierno de Rajoy de que se apoyen las deudas soberanas más perjudicadas por las nuevas turbulencias provocadas por el debate sobre la posible salida de Grecia del euro. Pero Bruselas sí movió ayer ficha ante esa demanda expresa de apoyo «en reciprocidad» a las reformas y medidas adoptadas, que también le ha trasladado Madrid. Un gesto que llega en vísperas de que Mariano Rajoy inicie una etapa de viajes internacionales en los que se llevará en la maleta esa exigencia de respaldo para España, como «país cumplidor de sus compromisos». «No se nos puede pedir más», insisten desde Moncloa.

Este argumento lo ratificó ayer el portavoz de Asuntos Económicos y Monetarios de la Comisión Europea, Amadeu Altafaj, en una entrevista en Onda Cero. «España no debe contar con un rescate en estos momentos en los que está acometiendo las reformas necesarias», manifestó. También carga con las dudas sobre el sistema financiero y la viabilidad de la consolidación fiscal de nuestro modelo autonómico.

El portavoz europeo puso en valor la capacidad de financiación, la liquidez, que tiene en estos momentos España, lo que le da margen de maniobra en el «corto plazo». Y también su «determinación» a la hora de hacer las reformas «necesarias». De nuevo desde Bruselas se insiste en la necesidad de sanear las cuentas, en la urgencia se continuar recortando gasto público y de avanzar por el camino de la austeridad. «No se puede vivir a crédito», resaltó Altafaj. Una afirmación que Moncloa refuerza con la tesis de que el crecimiento basado en el crédito acaba convirtiéndose en «miseria».

Los mercados y Bruselas han recibido esta semana con cierta desconfianza la segunda reforma financiera aprobada por el Gobierno para aumentar las provisiones de la banca.
Las preguntas que alimentan esas dudas son dos: ¿cuáles son los balances reales de nuestras entidades financieras? ¿y si España tendrá dinero suficiente para sanearlos? Este lunes, según confirmó ayer Sáenz de Santamaría, Economía nombrará a los dos evaluadores independientes que fiscalizarán todo el sector financiero: en un mes tendrán un primer balance genérico, y a posteriori, presentarán uno específico de entidad por entidad. Bruselas sigue pendiente de ese proceso de saneamiento y del ajuste del déficit en las autonomías, al que ayer echó otro capote al calificar de «muy positivo» el acuerdo del jueves en el Consejo de Política Fiscal Financiera.

A Bruselas y Berlín, no les vale sólo con las reformas, sino que quieren ver en qué queda su aplicación práctica. Mientras, el Gobierno de Rajoy demanda medidas de apoyo en respuesta a sus ajustes, que le ayuden a rebajar la presión sobre la deuda, y así se lo trasladará Rajoy a Merkell y a François Hollande.