La muerte de Kirchner refuerza la imagen de Cristina Fernández

Dos sondeos de opinión presentan a la actual presidenta argentina como la candidata favorita para las próximas elecciones de 2011, a pesar de la incertidumbre política generada por la muerte de su marido.

La presidenta argentina fue recibida por una multitud en Río Gallegos el viernes
La presidenta argentina fue recibida por una multitud en Río Gallegos el viernes

La muerte del ex presidente argentino Néstor Kirchner ha mejorado la imagen que los ciudadanos tienen de su actual presidenta, Cristina Fernández. Lo revelaban ayer dos sondeos de opinión difundidos por consultoras privadas del país, que midieron la popularidad de la mandataria tras la repentina muerte de su marido, el pasado miércoles, en su residencia de Calafate. Según una de ellas, si las elecciones presidenciales se celebraran hoy mismo, Cristina Fernández lograría el 31,8% de los votos, seguida, con un 15,9%, por Ricardo Alfonsín, de la opositora Unión Cívica Radical e hijo del que fuera presidente de Argentina entre 1983 y 1989, Raúl Alfonsín.
Pero es que, además, un 43,2% de los consultados está convencido de que Fernández buscará la reelección tras la muerte de su esposo, que se perfilaba como el más seguro candidato del oficialismo para los comicios que se celebrarán el próximo año.
Cinco de cada diez encuestados cree que la presidenta superará rápidamente la pérdida de su esposo, y casi seis de cada diez no cree que vayan a producirse cambios sustanciales en el rumbo del actual Gobierno.
De este modo, la viuda «K» saldría reforzada de la ausencia del ex presidente, a pesar de la incertidumbre política que generó el fallecimiento de Kirchner, considerado como el principal líder político argentino. Como ya explicó a LA RAZÓN Jorge Repeto, politólogo de la Universidad de Buenos Aires, «en estos momentos la mayoría siente una gran tristeza por ella y nadie se atreverá a atacarla por un tiempo».
Por otro lado, la Unión Industria Argentina (UIA), la mayor entidad patronal del país, confirmó ayer que ha iniciado un diálogo con la Confederación General del Trabajo (CGT) para garantizar la «paz social» tras la muerte del ex presidente.
El fallecimiento sorprendió a la central sindical y a la mayor patronal argentina en medio de un duro enfrentamiento por el impulso de la CGT a un proyecto de ley para distribuir entre los trabajadores las ganancias de las empresas. «En un momento como este, es responsabilidad de la dirigencia cortar con esta situación de tensión», aseguró José Ignacio de Mendiguren, el secretario de la entidad empresarial.
Sin embargo, no todo serán buenas noticias para la viuda presidenta. Desde el próximo lunes, con su vuelta al ruedo político, Cristina Fernández deberá enfrentarse a la fractura que la muerte de su marido ha dejado en su propio partido, el Justicialista, que tras el duelo comienza a perfilar su estrategia de cara a la próxima cita electoral de 2011.