Duran no avala a Oriol Pujol como número dos y reivindica a Macias

Josep Antoni Duran Lleida preferiría no ir acompañado de Oriol Pujol como número dos en las listas de CiU al Congreso de los Diputados, pero, de momento, prefiere no polemizar sobre el asunto. Simplemente, quiere evitarlo. «No tengo nada que decir porque es una decisión de Convergencia», dijo ayer Duran para zanjar el tema en una entrevista en Catalunya Ràdio

Artur Mas durante su visita de ayer a las fiestas del barrio de Gràcia
Artur Mas durante su visita de ayer a las fiestas del barrio de Gràcia

El portavoz de CiU en el Congreso quiso reivindicar, eso sí, el papel que ha tenido durante esta legislatura Pere Macias –el que fue número dos en las pasadas elecciones– y, de esta manera, dejó claro que su preferencia es conformar una lista continuista.

Los pactos de la federación de CiU explicitan que CDC debe ostentar el número de dos de una candidatura cuando el número uno recae en UDC, pero los convergentes van a intentar hasta el último instante que la sangre no llegue al río. Oriol Pujol ya ha comunicado a Artur Mas su disponibilidad para abandonar el Parlament y trasladarse al Congreso, pero el presidente de la Generalitat consideró ayer que esta cuestión es prematura y que debe abordarse durante el mes de septiembre porque el consejo nacional de CiU no ratificará las listas hasta el día 8 de octubre.

El soberanismo de Oriol Pujol

El problema de fondo radica en los distintos planteamientos que defienden Duran Lleida y Oriol Pujol. El secretario general adjunto de Convergència apuesta por dejar atrás el esquema tradicional de trabajo de CiU basado en actuar como «lobby» en Madrid. Oriol Pujol aboga por priorizar «la defensa del interés nacional de Cataluña» en lugar de la responsabilidad política para gobernar el conjunto de España. A Duran le irritan estas reflexiones porque se siente muy orgulloso de haber actuado al frente de «un lobby en defensa de los intereses de Cataluña. «Lo hacemos y con mucho gusto», dijo en su día.

Dicho de forma más simple, el líder de Unió no quiere abanderar en el Congreso de los Diputados un proyecto soberanista, tal y como querría hacer Oriol Pujol, un destacado miembro del sector de Convergència que simpatiza con el independentismo. (Hay que recordar que Pujol votó a favor de la consulta sobre la independencia de Cataluña que se hizo en Barcelona).

Es conocido que la figura de Duran Lleida siempre ha despertado controversita entre los sectores soberanistas de CiU porque el líder de Unió siempre se ha desmarcado de la ruptura de Cataluña con el conjunto de España e incluso se ha mostrado partidario de que los nacionalistas catalanes participen con ministros en el Gobierno si se resuelven las reivindicaciones catalanas de financiación, es decir, si se reduce el déficit fiscal de Cataluña a un 4 por ciento del PIB.


La línea a seguir en el Congreso
- CiU tiene decidido centrar todos sus esfuerzos en la próxima legislatura en conseguir un nuevo pacto fiscal en la línea del concierto económico que rige en el País Vasco. Duran cifró el objetivo en reducir el déficit fiscal del «9 o 10 por ciento» al «4 por ciento» respecto al PIB. En este sentido, Duran subrayó que no importa quién le acompañe en las listas porque no se va a modificar esta hoja de ruta.
- Para conseguir esto, Cataluña debería salir de la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA), algo que sólo logrará si no hay mayorías absolutas.