Doña Elena homenajeó a Óscar de la Renta por Jesús MARIÑAS

La Duquesa de Lugo deslumbró en la entrega de los «T» de Telva
La Duquesa de Lugo deslumbró en la entrega de los «T» de Telva

Fue otra de sus grandes apariciones. Los elogios a la elegancia de la Infanta Elena se repitieron a lo largo de toda la noche. Apareció en los premios Telva con un magnífico traje de volantes minimizados en enormes pétalos color geranio, con una falda ancha que dejaba entrever los pies. Su larga cola en organza de seda no era la primera vez que se veía. Ya la llevó la protagonista de «Gossip Girl» en un capítulo de la segunda temporada de la serie, aunque no la lucía con el garbo de la Duquesa de Lugo. «Es el homenaje que rindo a un amigo», comentó después de esperar durante cuatro minutos –los cronometré– en la cola de los postres, que se sirvieron en un bufé. Todos jaleaban ese sevillismo heredado de su abuela Doña María. Aunque algunos creímos que era Petro Valverde el autor del traje, lo firmó Oscar de la Renta, que se encuentra debil de salud. De ahí su homenaje. Un imponente moño lateral junto a un mantón de manila de caras madrileñas que «me regalaron en mi boda» remataban el estilismo de la dama.
Mientras recordamos la pifia que cometió Doña Letizia con un diseño de Varela el pasado 12 de octubre desluciendo la Fiesta Nacional, la imagen de Doña Elena reconforta.

El entusiasmo por la primogénita del Rey iba desde Nieves Fontana, que se despedía de la dirección de Telva, a Antonio Cano, que presidía su mesa, cercana a la de Rosalía Cogollo, con un traje negro racial y con uno de los hombros floreados. Sobresalió el moñazo de trenza de Juncal Rivero, espectacular con su Hannibal Laguna de lamé rojizo, así como la gargantilla de enormes perlones de la duquesa de Alburquerque. Pilar Medina Sidonia deslumbró en plata, al igual que Paz Vega, con el preciosismo de un cuerpo de pedrería combinado con una falda como de sauce. La actriz no cesó de intentar hablar con la Infanta y al final lo consiguió: «Me moría por saludarla», le comentó. Laguna le sirvió de puente. El Juli impactó con su botonadura de brillantes, ya en desuso, Jorge Fernández vistió un esmoquin Gucci y cortejó a Juncal con un «¡por fin doy con una mujer de altura!». Más tarde lo intentó con Cristina Piaget, que acudió con el pelo engominado hacia atrás.

Ninona Vila recibía plácemes por los premios Mango, que organizó a la perfección. Lola Carretero intrigó con su pulsera III Imperio firmada por el Melerio que diseñaba para Eugenia de Montijo. Alejandra Martos fue con un Elio auténtico. Un vintage heredado de su madre.