Condena por convertir un camino rural en carretera

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha ha condenado a la Diputación de Toledo a devolver unos terrenos expropiados como camino rural y que convirtió, sin más, en una carretera, con los peligros que entraña para la seguridad vial, al no constar ningún tipo de señales, más allá de unas rayas pintadas en la calzada.

Imagen del «camino rural» expropiado
Imagen del «camino rural» expropiado

MADRID- Un juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Toledo declaró la «imposibilidad» de devolver esos terrenos –expropiados en 2005–, ubicados en Castillo de Bayuela, gobernado por la socialista Hortensia de la Casa, porque supondría un grave perjuicio para el interés público y para terceros, ya que se cortarían las comunicaciones entre dos carreteras. El propietario de los terrenos recurrió esa resolución ante el TSJ de Castilla-La Mancha, al que se opuso la Diputación, quien consideró «justificados» los argumentos del juez que resolvió en primera instancia. Sin embargo, la Sala rechaza esas tesis al sostener que la restitución no supondría la «ruptura de comunicación entre vías».Pero, y es el núcleo de la resolución, la Sala destaca cómo un camino rural no puede convertirse en una carretera. Su finalidad es «dar servicio a las propiedades colindantes y este destino no se puede desvirtuar mediante la realización de unas obras de ampliación que la conviertan en carretera de servicio al tráfico general de cualquier vehículo».