El «tartazo» a Barcina puede ser penado con hasta 10 años de cárcel

El teniente de alcalde de Arruazu usó su condición para llegar a la presidenta

MADRID- El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha transformado en sumario la instrucción por el «tartazo» a la presidenta del Parlamento de Navarra, Yolanda Barcina. El magistrado había dictado ya auto de transformación en Procedimiento Abreviado, por lo que la pena máxima podría alcanzar los nueve años de prisión.

Sin embargo, según confirmaron a LA RAZÓN fuentes jurídicas, el magistrado ha decidido ahora seguir el procedimiento por los trámites de sumario ordinario. Esta modificación hace que las acusaciones puedan incrementar hasta los 10 años de cárcel su petición de penas, pero sólo para Gorka Ovejero, teniente de alcalde del Ayuntamiento navarro de Arruazu, ya que a éste se le podría aplicar la agravante por prevalerse de su condición de autoridad para acceder al local donde se encontraba Barcina.

Los otros imputados en este procedimiento son Julio Villanueva e Ibon García, quienes, al igual que Ovejero, forman parte del colectivo «Mugitu» contra el trazado del tren de alta velocidad por la comunidad foral.

A todos ello, el juez Pedraz les imputa un delito de atentado contra la autoridad que lleva aparejadas penas de entre cuatro y seis años de cárcel, excepto en el caso de Ovejero, donde se incrementa por su condición de cargo público.

Oculta en una carpeta
Los tres acusados se negaron a declarar ante el magistrado el pasado 16 de noviembre. El juez, a instancias de la Fiscalía, decretó su libertad pero les impuso determinadas medidas cautelares, como la retirada del pasaporte o la obligación de comparecer semanalmente en el juzgado más próximo a sus domicilios.

En su resolución, Pedraz señalaba que el pasado 27 de octubre, cuando Barcina presidía en la localidad francesa de Toulouse el 29º Consejo Plenario de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos, se aproximó a ella Gorka Ovejero con una tarta «oculta en una carpeta». «Sacándola de forma sorpresiva se abalanzó por delante sobre la presidenta estampando la tarta en su cabeza».

Cuando la presidenta de Navarra se encontraba todavía «aturdida como consecuencia del impacto», añade, se acercaron por la espalda Martín Villanueva y García Garrido «estampándo respectivamente cada uno una tarta en la cabeza». Los imputados, según el juez Pedraz, actuaron, asegura el magistrado, «de común acuerdo».

Sobre esta cuestión, Yolanda Barcina, en una entrevista concedida a LA RAZÓN el pasado mes de octubre, aseguraba que con esos hechos se demostraba «que hay una relación de la izquierda abertzale con la agresión y que siguen las amenazas y extorsiones».

Una vez que el magistrado ha decidido incoar sumario por estos hechos, el paso siguiente y lógico debe ser el procesamiento de los tres acusados. Posteriormente, se le daría traslado a las partes para que presenten sus escritos de conclusiones provisionales y se elevaría la causa a la Sala Penal, que es la que debe proceder, en su caso, a fijar la fecha del inicio del juicio oral.


«Abertzales» por tradición familiar
Mikel Álvarez Forcada ha sido llamado como imputado por el juez Pedraz por el «tartazo» que recibió la presidenta de Navarra, Yolanda Barcina. Pero su hermano, Joseba Álvarez, ya es un antiguo conocido de la Justicia española. Fue dirigente de Herri Batasuna en 1992 y responsable del área de euskera y cultura, educación y deporte de HB. En 1997 fue encarcelado junto a toda la mesa Nacional a la que entró a formar parte, por el Tribunal Supremo por un delito de colaboración con banda armada, aunque más tarde la sentencia sería anulada por el Tribunal Constitucional. En 2005 fue procesado por el juez Baltasar Garzón. Sólo un año después comenzó a trabajar como asesor del Partido Comunista de las Tierras Vascas. En 2007 fue de nuevo encarcelado y en 2010 fue puesto en libertad bajo fianza.