Los hosteleros pierden la batalla de la Ley Antitabaco

No hubo sorpresas. La reforma de la Ley Antitabaco salió ayer del Congreso con el apoyo, casi sin fisuras, de todos los grupos. Si no cambian mucho las cosas en el Senado, a partir del próximo 2 de enero no se podrá fumar en ningún lugar público cerrado (psiquiátricos y cárceles aparte) ni en algunos al aire libre

El cumplimiento de la nueva ley, además, será muy fácil de vigilar, en palabras de la portavoz socialista en la Comisión de Sanidad, Pilar Grande, pues «las excepciones son tan pocas y tan claras» que cualquier ciudadano que entre en un local y vea a alguien fumando podrá, de forma automáticas denunciarlo. Así que los fumadores se quedan sin excusas a las que agarrarse.

Pero, sin duda, el gran perdedor de esta reforma es el sector hostelero. Hasta ayer, cuando la Comisión de Sanidad, con competencia legislativa plena, votó el texto definitivo, los dueños de bares y restaurantes mantenían la esperanza de que su propuesta de crear «habitáculos» donde se pudiera fumar dentro de los locales saliera adelante.

Promesas incumplidas

No hubo opción. La propuesta fue defendida por el Grupo Popular, pero sólo recibió sus votos. Pese a las promesas que los hosteleros aseguraban haber recibido de CiU y de la «buena disposición» mostrada por PNV, sus dos representantes, Contxita Tarruella y Joseba Agirretxea, se abstuvieron en este punto de la votación. En lo que sí les apoyó CiU, al igual que ERC, es en reclamar compensaciones económicas para aquellos locales que hubieran hecho reformas en sus negocios para cumplir con la ley anterior, pues muchos de los que se encuentran en esta situación son empresarios de Cataluña. Sin embargo, sus votos, unidos a los del PP, tampoco fueron suficientes para que saliera adelante la propuesta.

Y, como colofón, los hosteleros tampoco dispondrán de una moratoria para cumplir una ley que, de acuerdo con sus datos, les hará perder el 10 por ciento de sus ventas. Para la portavoz socialista no tienen nada que temer, «si se da igualdad de oportunidades», nadie saldrá perdiendo.

Terapias financiadas

Pese al fracaso del grueso de sus propuestas, los populares se conformaron ayer con el texto que salió del Congreso. El portavoz en la Comisión, Mario Mingo, aseguró que en el Senado seguirán defendiendo los habitáculos para fumadores porque «hay que recoger la repercusión económica de la ley, que es lo que no ha querido admitir el Gobierno». Sin embargo, su grupo votó a favor del grueso del texto. Uno de los argumentos fue que han «conseguido» que se haga una mención más específica aún que la acordada el martes de los tratamientos antitabaco.

En concreto, la última enmienda transaccional incorporada al texto definitivo dice que «el acceso a tratamientos de deshabituación tabáquica (...) se potenciará y promoverá en el seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud valorando, en su caso, su incorporación a la cartera de servicios». El texto no obliga directamente a financiarlos, pero para Mingo supone el reconocimiento de una lucha que su grupo ha mantenido desde hace cinco años.

El PP, eso sí, quiso dejar constancia de que aún mantiene su escepticismo sobre la norma y pidió votar el texto por bloques, para oponerse a la parte en la que se declaran todos los locales de hostelería como espacios libres de humo y el punto en el que se pone condición para un club de fumadores no tener ánimo de lucro. Además, se abstuvo en el punto que delimita el concepto de terraza con dos paredes y un techo.