Sevilla

Sin perdón por Enrique Miguel Rodríguez

La Razón
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Hasta que Isabel Pantoja ha sido fotografiada en una ventana del sanatorio donde Jessica, la pareja de su hijo Kiko, ha tenido un hijo que ha convertido a la gran artista –porque en el arte es grande– en abuela, se han dicho, se han escrito, se han murmurado cosas tremendas sobre los llantos de Isabel en el banquillo del tribunal que la juzga. Dando por cierto que es culpable de los delitos por los que está imputada, seguiría siendo razonable que una mujer que recibe la noticia de que su único hijo ha sido padre por primera vez, se emocione y llore, añadiendo el que no puede estar acompañando a su hijo por estar a disposición de la justicia. Sin perdón.
Se comenta, y con razón, la forma de envenenamiento mental que algunos políticos nacionalistas someten a los ciudadanos, pero, como siempre, el que esté libre de culpas que tire la primera piedra. Porque también me parece muy peligroso que se esté haciendo llegar a los ciudadanos el mensaje de que los políticos son unos ineptos, además de corruptos. Generalizar nunca conduce a nada bueno. Conviene informar que los políticos españoles ganan menos y tienen la mitad de los privilegios que sus colegas europeos. Añadamos que en unos cargos expuestos al pelotazo diario, muchas veces sin razón, si encima están mal pagados, terminaremos siendo gobernados por los más ineptos. Ya sé que habrá quien asegure que eso ya está pasando. Pero, una vez pasado el cabreo por la última metedura de pata, reconoceremos que afortunadamente no estamos todavía en esa situación. Otro añadido. Muchos de los que pregonan sobre los grandes ingresos de los cargos públicos suelen ser tertulianos y colaboradores de programas de radio y televisión –me incluyo en el grupo– que ganan más que el presidente del Gobierno. No hablo de periodistas en general porque de sobra conozco a muchos estupendos profesionales que trabajan 12 horas al día y no llegan a los 1.000 euros al mes.