«Gladiator» de visita por la Edad Media

Russell Crowe abre el certamen, aunque fuera de concurso, con el «Robin Hood» de Ridley Scott

El actor neozelandés Russell Crowe (izq) y la actriz australiana Cate Blanchett dan una rueda de prensa de presentación de su película "Robin Hood"
El actor neozelandés Russell Crowe (izq) y la actriz australiana Cate Blanchett dan una rueda de prensa de presentación de su película "Robin Hood"

Ridley Scott ambienta su nueva película, «Robin Hood», en «épocas de tiranía e injusticia», como deja claro por escrito en las primeras secuencias del filme. No les extrañará por tanto que a su protagonista, Russell Crowe, le llovieran las preguntas sobre las lecturas actuales del héroe. Él tuvo que capitanear al equipo ayer en la apertura del Festival de Cannes, ante la ausencia del veterano director, que se recupera aún de una operación de rodilla que «ha ido para más largo de lo que creía», según el mismo cineasta reconoció en una carta de disculpa a la muestra. Crowe tiene claro que, de vivir hoy, el héroe se dirigiría directo a Wall Street: «Hay elementos de Robin que están en muchos otros personajes de la historia, pues es alguien que busca el equilibrio», asegura el actor australiano. Esta vez parece que no fue Scott quien recurrió a él, sino al revés, pues el proyecto surgió del productor de «Una mente maravillosa», Brian Glazer, mientras rodaban otro filme de Scott, «American Gangster». Querían un «Gladiador» de la Edad Media y parece que Scott se tomó el encargo al pie de la letra. No sólo porque las escenas de acción tengan un estilo similar, aunque aquí con flechas, hachas, catacumbas y líquido hirviendo, ni por un uso casi exacto de la música, sino porque hasta el antagonista, Oscar Isaac (el amor frustrado de Hipatia en «Ágora», de Amenábar); parece imitar a Joaquin Phoenix, el malo de aquel peplum posmoderno. ¿Por qué una revisión de un héroe tan televisado y cinematográfico? «Se han filmado muchos Robin Hood, pero personalmente ninguno me satisfacía, ni descubría el elemento humano de Hood. Por eso queríamos mostrar la verdadera motivación de este personaje», insiste el protagonista. Así, Ridley Scott nos muestra que hay muchas maneras de robar a los ricos, y no siempre dándoselo a los pobres. En otros momentos el filme se olvida de esta búsqueda del equilibrio entre el héroe y el hombre. No en vano Hollywood es el que paga. Aunque, más que al personaje principal, el guión parece empeñado en despojar de aureola a Ricardo Corazón de León. Con el fallecimiento del rey en Francia arranca la acción. Ésa es la otra gran aportación de este Robin frente a lo anteriores: «Decidimos contar cómo empezó la leyenda de Robin Hood. Ningún filme había optado por esta vía», argumenta Russell Crowe. Efectivamente, aún Juan Sin Tierra no se ha convertido en el gran enemigo de sus súbditos, pero a los pocos minutos de película decide subir los impuestos para llenar las maltrechas arcas de Palacio, que tiritan por el empeño de su antecesor en gastar dinero y vidas en la tercera Cruzada.

Enamorada talluditaEste Robin Hood corpulento y rudo no podía enamorarse de una pálida y debilucha muchacha; así, la Lady Marion que interpreta Cate Blanchett es una dama talludita que lo mismo labra que planta cara al sheriff de Nottingham. La actriz zanjó la comidilla sobre la apertura del certamen francés con un filme en que los galos son los invasores malvados: «Pienso que los ingleses aparecen todavía peores». En su primer encuentro profesional con su compatriota Crowe, todo eran elogios. Lo cierto es que con su elección, Scott logra uno de los grandes aciertos de esta producción, pues la cámara parece no poder evitar seguirla cada vez que asoma su larga, y morena esta vez, cabellera en un plano.

España, favoritaEn esta primera rueda de prensa de la muestra se habló casi tanto de fútbol como de cine. Ya había dejado claro Crowe en su última visita a España que se sienta ante la televisión como un hincha más. «Es cierto que conocí a los jugadores del Madrid. Me pareció un privilegio, aunque soy del Barça». No se resistió a hacer su pronóstico para el campeonato del mundo. Señaló como favoritos a «España, Brasil y Portugal, aunque Inglaterra también tiene un buen equipo».

En palmitas- Cate Blanchett abrió la pasarela del Festival de Cannes, y nunca es una tarea fácil. Porque, ¿qué puede ponerse una estrella a las doce de la mañana? Blanchett optó por un traje de cóctel de Armani, y a juzgar por las buenas críticas, triunfó.- Las dos únicas chicas del jurado, la actriz británica Kate Beckinsale y la italiana Giovanna Mezzogiorno, renegaron de la necesidad de paridad entre los que juzgan: «Cuando uno hace cine no piensa si lo va a hacer con hombres o mujeres», aseguraron.- Víctor Erice, siempre tan reticente a las entrevistas, tuvo que enfrentarse a la prensa en el certamen, y admitió que dijo sí a formar parte del jurado porque Cannes ha encontrado el equilibrio entre el cine comercial y el de autor. - Por cierto que el jurado lo preside Tim Burton (en la foto), y ayer mismo la prensa especializada comenzó a elucubrar qué tipo de película podría premiar un director tan personal como el autor de la nueva «Alicia».