Juan Enciso vuelve el virrey del mar de plástico

Juan Enciso regresa al Ayuntamiento de El Ejido tras ocho meses en prisión. El alcalde imputado, que nunca se ha planteado dimitir, se presentará a las municipales de 2011. 

.
.

Ha vuelto. Ha pasado casi ocho meses entre rejas sin abandonar su cargo de alcalde y ha regresado con más ganas que nunca de ocupar su sillón en el Ayuntamiento de El Ejido. Juan Enciso (PAL) ya es libre –aunque sigue imputado– y por su mente ni se asoma la palabra «dimisión». Es más, ya ha dicho que se presentará a las municipales de 2011. Y es que controlar una de las localidades con una de las rentas per cápita más altas de Europa es un gran atractivo.Pero, de momento, el virrey del mar de plástico trata de vender una imagen de tranquilidad desde que el pasado 15 de junio abonara los 300.000 euros que el juez fijó como fianza. Reitera su inocencia y no duda en repetir hasta la saciedad que serán los propios vecinos de El Ejido los que, en las urnas, decidirán si continúa al frente de la alcaldía. Una alcaldía que ha estado durante estos ocho meses a cargo de un regidor en funciones, Ignacio Berenguel, también imputado en el marco de la «operación Poniente», que acabó el 20 de octubre con la intervención del Consistorio almeriense y la detención de una veintena de personas. Sobre ellos pesan los cargos de malversación de caudales, blanqueo, falsificación, tráfico de influencias o cohecho.Rechazo a la disoluciónDesde ese día, el caos se adueñó del Ayuntamiento. Constantes peticiones de disolución por parte de PP e IU, negativas del PSOE, deudas millonarias, pactos supuestamente rotos, mociones de censura, informes, más deudas... Hasta la Diputación de Almería y el Parlamento andaluz llegó la situación que se vive en esta localidad, que nadie parecía poder controlar, pero que nadie quería dejar escapar.Y el grupo socialista en el Ayuntamiento no facilitaba demasiado las cosas para que los ciudadanos no sufrieran los coletazos de este caso. En ningún momento apoyó las peticiones de disolución de la corporación que reclamaban IU y PP. Incluso presentó dos informes en los que concluían que era improcedente actuar legalmente para disolverlo. Pero, curiosamente, a los pocos días anunciaba sus intenciones de presentar una moción de censura, gesto que los demás partidos veían como un movimiento «de cara a la galería».

Y esta misma semana, la secretaria de Organización del PSOE de Andalucía, Susana Díaz, señalaba que «Enciso se tiene que ir ya; tenía que haberse ido ya». Mientras, desde el grupo municipal volvían a apuntar que, si bien «no debería ocupar de nuevo la alcaldía», no era oportuno disolver. Sin embargo a Enciso parece no afectarle esta crisis. Él, ya sin rejas delante, quiere volver a reinar.