Vida Digna por Ana PASTOR

Vida Digna
Vida Digna

Desde hace decenios, muchos profesionales e instituciones sanitarias en nuestro país han liderado la asistencia sanitaria en la fase final de la vida, proporcionando a sus pacientes unos cuidados de excelente calidad. Tuve la oportunidad de comprobar, una vez más, durante mi visita al Hospital San Juan de Dios de Zaragoza el pasado miércoles, como la experiencia acumulada y el buen hacer de los profesionales, consiguen un servicio humanizado, tecnológicamente avanzado que mejora la sintomatología del paciente y alivia el dolor a aquellas personas que desgraciadamente, están en la fase final de la vida. Comprobar la labor que los profesionales de las Unidades de Cuidados Paliativos realizan con dedicación y vocación es reconfortante. En nuestro país, tenemos una asignatura pendiente: un verdadero Plan Nacional de Cuidados Paliativos, que asegure estos cuidados a pacientes terminales en todos los lugares de España. No es suficiente aprobar «estrategias» bien intencionadas, pero carentes de recursos económicos y sobre todo de una dotación adecuada de equipos multidisciplinares, de profesionales bien formados aún esta sin desarrollar la LOPS también en este área especializada. Hay que asegurar que la cartera de servicios del SNS, con aplicación en todas las Comunidades Autónomas, incluya una cartera básica y común de Cuidados Paliativos y que todos los pacientes vivan donde vivan tengan igualdad en el acceso a estos cuidados y a las prestaciones sanitarias correspondientes, como establece la Ley de Calidad y Cohesión del SNS. Los ciudadanos quieren que se les garantice una vida digna, unos cuidados profesionalizados, en los centros sanitarios y también en el propio domicilio con la misma calidad que los que se prestan en las Unidades de Cuidados Paliativos. Todavía queda un largo camino por recorrer y no podemos quedarnos parados. Desde aquí mi pequeño homenaje al hospital el Sabinal y a sus magníficos profesionales, que fueron pioneros y nos dieron ejemplo a todos.