Un bombero experto en rescates entre las víctimas

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Joaquín Aguado se adelantó unos metros a su compañero Emilio Carrero en la expedición que ambos integraban para ascender al Mont Blanc. Era algo propio de la personalidad de Aguado, según relatan algunos de sus compañeros. Un líder y uno de los mandos más relevantes del cuerpo de bomberos de la Comunidad de Madrid. Especialista en conformar equipos de trabajo, tras ser destinado en diferentes parques, fue nombrado jefe del parque de Alcobendas y en 2009 pasó a dirigir el Grupo Especial de Rescate en Altura (GERA) y del parque de Navacerrada. Pero en la madugada de ayer la naturaleza soltó su fuerza sin pedir permiso. Carrero pudo ver el momento en que el alud cubría por completo a Aguado. Tras conocer la noticia algunos de sus compañeros de servicio lamentaron la «gran pérdida, ya que era un hombre muy afable, abierto y muy buen compañero». Y lo cierto es que Aguado llevaba en el cuerpo desde 1980. Toda una vida dedicada al servicio a los demás. A sus 51 años era vecino del municipio madrileño de El Boalo, estaba casado y tenía dos hijos (23 y 17 años). Incluso compartía con su hermano el espíritu de trabajo ya que éste también integraba el cuerpo de bomberos madrileño con la categoría de cabo. Algunas fuentes de Protección Ciudadana explicaron que Aguado estaba en la zona de vacaciones con otros cuatro amigos, también bomberos de Madrid, que no han resultado heridos por el alud. Por su parte, tanto la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, como la consejera de Presidencia y Justicia madrileña, Regina Plañiol, transmitieron sus condolencias a la familia.