Sin aire acondicionado en las comisarías

La UFP denuncia la falta de medios de la Policía Nacional en la provincia

La Jefatura de la Policía Nacional lleva tres años sin aire y está previsto para «el final del verano»
La Jefatura de la Policía Nacional lleva tres años sin aire y está previsto para «el final del verano»

SEVILLA- La falta de recursos económicos se deja sentir en una bajada de la en los medios de que disponen los agentes nacionales. La Jefatura Superior de la Policía Nacional en Andalucía Occidental lleva para tres años sin aire acondicionado por falta de presupuesto. Según informó a LA RAZÓN de Sevilla Antonio Jurado, el secretario general de la Unión Federal de la Policía (UFP), hasta «el final del verano» no estará lista la instalación en la comisaría central.
 El calor se combate con «ventiladores» que, al principio, hace ya tres años, traían los propios agentes. Aparte, la comisaría de Seguridad Ciudadana «también carece de aire»; en el Cortijo de Cuarto, «el 95% de las instalaciones están averiadas»; en el aeropuerto hispalense, los medios contra las altas temperaturas resultan «mínimos»; y en San Juan de Aznalfarache «y otras comisarías antiguas», la situación es «muy mala».
 Las únicas comisarías bien dotadas son las de reciente construcción, como la de Alcalá y Coria; con la excepción de la del centro de la capital, al tratarse de un edificio de cristales exteriores que provocan un recalentamiento de la instalación en verano. Las goteras –que afectan hasta a los centros nuevos, como el de la Macarena, con inundaciones antes de su inauguración– y la falta de calefacción, algo que durante el verano no afecta a los agentes, son la tónica general de muchas de las dependencias policiales.
 Aparte, siguen existiendo muchos coches averiados por la carencia de fondos para su reparación. Transmisiones en mal estado, lavabos averiados y sin agua potable y falta de equipos de protección componen el listado de carencias del Cuerpo Nacional en la provincia.
A todo ello, se suma la desmotivación de los agentes tras la rebaja en el sueldo de unos 100 euros al mes, de media, y unos 400 en la paga extra a causa de los recortes económicos del Gobierno ante la coyuntura económica.
La carencia de vehículos –con dos tercios afectados– obliga a los agentes a esperar un coche libre para patrullar, a salir en vehículos camuflados o, directamente, a hacer el turno a pie. Otro ejemplo que denuncian los sindicatos: los agentes de la Unidad de Intervención (UIP) del cuartel del Cortijo de Cuarto se tienen que duchar en grupos de diez para poder tener agua caliente.
 Los efectivos declarados en huelga de celo –se niegan a las identificaciones ordinarias de personas y vehículos y a buscar a reclamados por la Justicia– se combaten desde la dirección con expedientes disciplinarios y cambios de destino, según los sindicatos. La consecuencia es una bajada en la estadística de los arrestados. Las secciones sindicales, a iniciativa de la UFP, amagaron con una protesta en la Jefatura Superior, pero un encuentro urgente con el jefe superior, Antonio Jesús Figal –que prometió el archivo de los expedientes y mejoras urgentes de los medios–, la aplazó. La carencia de chalecos antibalas, que muchos agentes pagan ellos mismos, guantes anticortes, botas de mayor calidad y cascos –los que hay ya no tienen ni forro interior de esponja– para los antidisturbios son algunas de las reivindicaciones de las secciones sindicales –SUP, CEP y UFP– ancladas en el tiempo.