El enigma de Isabel

¿Por qué TVE promociona durante un mes una serie y luego la retira? ¿Por qué el día que, en teoría, debería emitirse la cadena pública programa una película? ¿Por qué una ficción se presenta a bombo y platillo como una de las grandes apuestas de la temporada, y luego nada de nada? Pues ésas son algunas de las incógnitas que rodean a «Isabel», cuyo futuro va camino de convertirse en un «X-File», porque la productora, Diagonal TV, y el cliente, en este caso TVE, aseguran desconocer cuándo los espectadores podrán ver la ficción.

Fuentes de TVE, atribuyen este «stand by» a una decisión de márketing (están esperando al momento más adecuado para integrarla en la parrilla), pero, fundamentalmente, económica, debido a los 200 millones que el organismo tiene que recortar en este ejercicio. La serie histórica, que narra la vida de Isabel la Católica, debería haber visto la luz en enero, tal y como anunciaron los responsables de la serie el pasado mes de diciembre durante la presentación de las misma. Incluso TVE colgó en su página web un avance de la ficción, bajo el titular «La serie Isabel, basada en la vida de la reina Isabel la Católica, se estrenará próximamente en TVE. Ya puedes ir conociendo a sus personajes». Pues, de momento, la audiencia no los conocerá, y tendrá que recurrir a los libros de historia si quieren aproximarse a la figura de esta reina.

Y es que «Isabel» es una producción cara, que si bien no es la más elevada de la historia de la televisión, sí cuenta con un presupuesto alto, tal y como aseguró su director Jordi Frades.

Visto bueno del consejo de RTVE
El procedimiento habitual a la hora de adquirir productos –que por encima de los 500.000 euros tienen que ser aprobado necesariamente por el consejo de RTVE– es firmar los contratos antes de empezar el rodaje, aunque hay productores que se arriesgan y comienzan el trabajo antes de estampar la rúbrica, cosa infrecuente. En cualquier caso, y por norma general, al menos que se especifique en las cláusulas del contrato, todos los desembolsos que las televisiones hayan hecho a la productoras quedan reflejados en los estados contables de las cadenas sólo una vez que el producto se emite, ya que hasta ese momento los pagos sólo se tienen en cuenta como inversiones. De ahí que «congelar» una serie no tenga especial repercusión en las cuentas, pese a que las ficciones se hayan pagado parcial o totalmente.

Quizá el misterio que rodea a la serie se disipe una vez que se aclaren las cosas en el organismo público. Y es que en TVE hay un vacío importante de poder, ya que no existe un máximo responsable «permanente» tras la dimisión del anterior presidente Alberto Oliart. En su lugar, hay una presidencia rotatoria que actualmente ocupa el consejero de CiU Josep Manuel Silva. Hasta hace pocos días los grupos parlamentarios no se habían podido sentar a negociar el nombre del nuevo presidente, al no existir un interlocutor válido por parte del principal grupo de la oposición, el PSOE. Pero una vez elegido Alfredo Pérez Rubalcaba como secretario general socialista, Mariano Rajoy y el jefe de la oposición se reunirán mañana en Moncloa para abordar, entre otras cosas, la elección del nuevo presidente del ente.

«Isabel» no es la única serie que se encuentra en este «limbo» por la reordenación que el ente público está haciendo de su ficción. Las nuevas temporadas de «Cuéntame cómo pasó» y «Águila Roja», ambas con altos presupuestos, y que en el caso de la primera ronda los trece millones de euros, también se han suspendido sine die.

 

¿Qué pasa con Gran Reserva?
«Estamos tranquilos. Continuamos rodando y, de momento, TVE no nos ha transmitido que la nueva temporada de la serie no se vaya emitir en los plazos estipulados. Todo marcha con absoluta normalidad, ya que, generalmente, estrenamos en el mes de marzo, y, de momento, no hemos recibido ninguna noticia de que ésto no se vaya a producir». Así lo asegura Teresa Fernández-Valdés, productora ejecutiva de Bambú Producciones, responsable de la factura de «Gran Reserva». Fernández-Valdés afirma que la ficción ambientada en el mundo del vino es una serie barata, que se adapta muy bien al presupuesto, que ronda los siete millones de euros.