FC Barcelona

Nervios en el Camp Nou

Levantados, con las manos en alto y al borde del terreno de juego, los suplentes del Barcelona le suplicaban a Texeira Vitienes que pitara el final del partido. No era ninguna final, ni la vuelta de una eliminatoria de «Champions»; era sólo la séptima jornada de una Liga de 38 partidos

El centrocampista del FC Barcelona Andrés Iniesta (2d) celebra con su compañeros Sergio Busquets (d), David Villa (i) y Xavi Hernández la consecución del primer gol de su equipo frente al Valencia
El centrocampista del FC Barcelona Andrés Iniesta (2d) celebra con su compañeros Sergio Busquets (d), David Villa (i) y Xavi Hernández la consecución del primer gol de su equipo frente al Valencia

El triunfo ante el Valencia del pasado sábado dejó en evidencia cierta crispación en el ambiente y los nervios con los que está viviendo el conjunto azulgrana estas primeras semanas de campeonato.

Poco antes del choque ante el Valencia, el Barça vivió una Asamblea en la que no hubo crispación por ninguna parte, pero sí la confirmación de que se puede producir una fractura entre la masa social. Quizás empujados por la situación de la entidad o por causas que escapan de la lógica, la intensidad con que se están viviendo los partidos en el Camp Nou sobrepasa a todas luces lo normal.

Guardiola aseguró tras el encuentro que «la afición ha entendido el partido que necesitábamos», pero este argumento deja muchos cabos sueltos. Porque el Camp Nou le protestó al árbitro hasta cuando pitó el descanso, una actitud sólo entendible en un clásico, no en un partido normal del inicio de Liga.

La crispación de la grada, habitual en los últimos partidos, se contagió también al banquillo. Los gestos de Guardiola se multiplicaban con el paso de los minutos y el técnico, casi siempre respetuoso con los árbitros, tuvo que sentarse unos minutos para calmarse después de protestar con gestos una decisión de Texeira Vitienes y ser reprendido y amonestado por el colegiado. Algo pasa en «can Barça».