El personaje de la semana: Rouco Varela

Rouco Varela
Rouco Varela

Por cuarta vez el cardenal Antonio María Rouco Varela ha sido elegido por sus pares presidente de la Conferencia Episcopal, superando en mandatos al cardenal Tarancón que navegó la transición. La única diferencia «política» entre ambos es que al primero no le entiende la izquierda sectaria y al segundo el sectarismo de las derechas, siendo ambos esclavos de la Iglesia. Si José Bono prefiriera al arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, para presidir a los obispos, en el supuesto de que se entenderá mejor con Leire Pajín, puede caérsele el pelo que le han puesto, porque no va a variar el dogma de la Inmaculada Concepción, ni el caballo de Santiago perteneció a su hípica. Tiempos tormentosos para el cardenal. Como Tarancón, ha de conciliar con el Gobierno pero manteniendo la fe que le ha sido encomendada ante una ingeniería social anticristiana. El laicismo estatal no consiste en amordazar las confesiones. Viene la eutanasia disfrazada de muerte digna, y si a Zapatero le queda aliento, otra ley de libertad religiosa que tiene en el cajón hasta ver cómo queda en las penúltimas encuestas. Los obispos han votado una cordial firmeza.