Murcia

Cómo se vive un «golpe de Estado» desde fuera del país

Da igual el cargo. Ningún ecuatoriano olvidará dónde estaba durante el 30S. LA RAZÓN habla con los que se encontraban lejos de su país, viviendo la intentona golpista a miles de kilómetros de sus seres queridos.

El embajador de Ecuador en España, en el centro con camisa blanca y junto a Cecila Erique, asambleísta suplente del Parlamento acuatoiano, en las puertas de la embajada en Madrid
El embajador de Ecuador en España, en el centro con camisa blanca y junto a Cecila Erique, asambleísta suplente del Parlamento acuatoiano, en las puertas de la embajada en Madridlarazon

María Fernanda Espinosa
Ministra de Planificación de Ecuador


La ministra, de visita oficial en España, vivió el intento de golpe de Estado desde Madrid. "Fue doblemente angustioso y un momento muy difícil", explica a LA RAZÓN. "Lo bueno es que cada minuto sentimos una gran solidaridad tanto internacional como de los ciudadanos ecuatorianos". La ministra recuerda que, de inmediato, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, rechazó el golpe. "Fueron muchos los que hicieron manifiestos en favor de la democracia: Nicolas Sarkozy, Catherine Ashton... Espinosa reconoce que "el apoyo recibido fue masivo y abrumador". De hecho, "estamos muy contentos por seguir en el camino de la democracia y el rechazo unánime nos deja muy fortalecidos".


Galo Chiriboga Zambrano

Embajador de Ecuador en España


Para el embajador y amigo personal del presidente Rafael Correa "fue una experiencia compleja al tener que ver los hechos a través de la televisión e internet". "En realidad –señaló al periódico– nunca dudé de que la solidaridad ecuatoriana se iba a manifestar. Y no me equivoqué respecto al pueblo". Durante la tarde del viernes, salió a recibir el apoyo de las decenas de ecuatorianos que se concentraron en la Embajada en Madrid. "Compañeros, lamentamos la poca tecnología del acto, pero es que se ha organizado por el boca a boca. De parte del presidente Correa: gracias a todos", dijo en la puerta de la sede diplomático a través de un megáfono.


José Quispe

En paro y residente en Murcia


Quispe, residente en Murcia, se enteró por la televisión de lo que ocurría en su país. "Es penoso. Te dan ganas de estar allí y sin embargo estaba tan distante". El ecuatoriano reconoce que "este intento golpista ha sido vergonzoso". Al hablar con su país, donde llamó rápidamente, sus familiares le hablaron del desorden y el vandalismo. "Muchos intentaron sacar sus ahorros de los bancos, pero estos no lo permitieron, algo normal en estos casos pero muy preocupante al principio". Quispe llegó el viernes a Madrid y pasará aquí el fin de semana participando en distintos actos organizados por el consulado y el Movimiento País, al que pertenece. "Hay que apoyar al presidente y castigar a los que no han sido elegidos democráticamente".


Julián Guamán

Estudiante de posgrado en Madrid


Sólo lleva dos meses en la capital, pero nunca se olvidará de dónde estaba durante el 30S. Guamán, que estudia un posgrado, lo vivió "obviamente muy preocupado. Por suerte ya se ha superado". El ecuatoriano comentó a este periódico que hasta los indígenas, un 35% de la población, han apoyado al Estado democrático de Ecuador. El joven se enteró de la concentración en la Embajada gracias a internet.


Víctor Abadíe

Empleado de Mercamadrid


El ecuatoriano se sobrecogió al ver las imágenes. "Pensé que no podía ser verdad, que en pleno siglo XXI, y con todos los golpes que hemos tenido se produjera otro". A Abadíe, el golpe le pilló trabajando. "Hasta las doce no salí de Mercamadrid. Me hubiera gusta ir a la Embajada junto con otros ecuatorianos el mismo 30S". Por eso, el viernes estaba –pancarta en mano– mostrando "su apoyo incondicional al Estado de Derecho y al presidente Correa".