«Cuando hago algo mal me fustigo»

MercheProfesión: cantautora.Nació: en 1974 en Cádiz. Por qué está aquí: presenta ahora su disco «Acordes de mi diario» (Universal).

-«Acordes de mi diario». ¿Sería capaz de cantar su diario íntimo?
-Más o menos, eso hago. Quizá me desnudo interiormente demasiado.

-Es la cantautora que más vende en España. ¿Sabe por qué?
-Compongo buenas canciones y canto bien. Quizá sea por eso.

-Lleva cinco discos de platino. ¿Tienen buen empeño?
-Qué va. Casi no tienen platino. No me sacarían de apuros.

-Fusiona sus esencias andaluzas con rock, pop...Dicen que en el futuro seremos mezcla de hombre y máquina. ¿Con cuál se fusionaría ?
-Con un buen ordenador, por si la cabeza me falla.

-Shakira parece que se ha fusionado con una batidora de cintura para abajo. ¿Mover bien el trasero vende más que una buena voz?
-Fíjese: mi mayor éxito ha sido una balada, o sea, sin mover nada. Me da vergüenza mover el culo. Soy bastante vergonzosa.

-Juguemos con los títulos de sus canciones. «Mala mala». ¿Es mala mala?
-No. Soy buena buena. Cuando hago algo mal me fustigo.

-Decía Mae West: «Cuando soy buena, soy muy buena; pero cuando soy mala, soy mejor».
-Cuando soy mala soy una loba. Eso dice mi madre.

-¿Por qué a las mujeres que están buenas les gustan los hombres malos?
-Sí, las que están buenas prefieren a los canallitas. Cosas de la juventud.

-«Si te marchas». ¿Dedicada a Zapatero-?
-Ja, ja, ja. Podría ser. Canto: «Si te marchas, te voy a cerrar las puertas...».

-«No me das miedo». ¿Se lo grita a la crisis?
-Un poco. Hablo del paro. No hay que perder los sueños. El pesimismo nos lleva a la muerte en vida.

-«La guapa». Dígame eso tan bonito de que la belleza no importa...
-No me considero guapa, me veo muy normalita. Hoy, cualquier mujer que sepa arreglarse tiene su punto.

-«Dónde están los hombres». Asunto clave...
-La compuse porque mis amigas dicen eso de «todos los que valen están casados o son gays». Creo que los hombres están acojonaditos.

-¿Y las mujeres?
-Con demasiadas ganas, y eso asusta a los hombres de hoy.

-«Quiero darte el cielo». ¿A quién se lo da?
-Al niño que estoy intentando adoptar en la India.

-¿Y el infierno, a quién le da el infierno?
-A nadie. Nadie se merece el infierno. Algunos, un par de guantazos.

-Eso debe ser el purgatorio.