Historia

El túnel del viento por José SANTOS

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Para evitar que se disparen los costes y que la Fórmula-1 muera víctima de su propio éxito se han limitado las horas y el tamaño de los túneles de viento. Cuando se utiliza un modelo a escala hay que intentar reproducir las condiciones reales. Los túneles pequeños son más baratos de construir y mantener; pero hay que hacer soplar el aire más deprisa que en la realidad para que el modelo sea válido. Esto no siempre es posible y hay que hacer suposiciones. Por ejemplo, si el aire fluye ordenadito alrededor del modelo se supone que en la realidad también lo hará. Si se crean turbulencias con el aire a menor velocidad de la que correspondería puede que en la realidad no suceda. Y entonces hay que jugársela. A veces sale mejor de lo previsto y otras veces peor.
Los equipos grandes y con mucho presupuesto, como Ferrari, estaban acostumbrados a poder hacer muchos ensayos en pista para validar los resultados. Ahora, con la reducción de test y del número de personal, no es tan fácil. Además, compiten con la presión de tener que compensar el retraso que llevan respecto a Red Bull y McLaren. Eso los obliga a experimentar un poco más y no siempre sale bien.


José Santos
Ingeniero, trabajó en Midland, McLaren y ahora en Hispania F1