Adiós nervios

España elimina la ansiedad con los goles de Villa / Sergio Ramos, el que más se divirtió en el encuentro 

Vuelve Villa, pero espera a Torres. El delantero asturiano se sacudió las ansias de gol en la primera par- te. Y las olvidó en la segunda. Marcó dos, los dos de España. Y falló un penalti. Pero el error llegó con la barriga llena, superada el hambre del goleador. Algo que todavía tiene que superar Fernando. Villa ya era el máximo goleador español en fases finales de Mundiales y Eurocopas, pero desde ayer ya es el máximo goleador de «La Ro- ja» en la historia de los Mundiales. Empatado con Hierro, Raúl, Butragueño y Morientes, pero el máximo goleador. «Ha sido una pena no superarlos», dice. Tuvo el récord en el penalti, pero se marchó fuera.Le quedan partidos todavía para dejarlos atrás. Cuando Luis Aragonés decidió dejar de convocar a Raúl, Villa asumió con naturalidad que él era el «7» de España. Y ya lo es con todo su de- recho. Ahora sólo le falta alcanzar al todavía capitán del Real Madrid en el registro total de goles con la selección. El «Niño» no ha marcado en to- da la fase mundialista. Ni en la clasificación ni en Sudáfrica. Y se le nota.Torres lleva la angustia de los goles que le faltan en la cara. Ayer lo tenía más sencillo. Del Bos- que puso a Navas por la derecha para buscar el desborde y el centro. Y allí estaba Torres para rematar. Aunque los centros más peligrosos eran los de Sergio Ramos. El lateral español fue el que más se divirtió en el partido. Cuando España no tiene enemigos, cuando la defensa es sólo un dibujo que presentar ante la FIFA, Sergio se viene arriba. Con Navas por su lado, su amigo, su protegido, se sentía como en casa. Sólo tiene que doblar la carrera del sevillista para que le obedezca y le dé la pe- lota.Sergio Ramos tiene alma de de- lantero. Nació defensa, pero se siente mejor en el área ajena que en la propia. Y ayer no tenía nada de qué preocuparse a su espalda. Así que España jugó con dos extre- mos derechos.Sergio estaba contento, como Vicente del Bosque. El seleccionador español estaba satisfecho con el resultado, aunque le faltaron goles. «Podíamos haber metido alguno más», decía al final del encuentro. «Hemos llevado todo el peso del partido», afirmaba el técnico. Una costumbre para «La Roja».España soltó los nervios con goles, pero faltan jugadores por recuperar. Falta Torres y falta Cesc. El centrocampista del Arsenal sa- lió con ganas de hacer todo lo que no le dejaron en el primer partido contra Suiza. Fábregas tenía asumido que en la selección campeona de Europa su situación era la del jugador número «12». Nunca más atrás. Ahora ve que lo han superado Navas, Pedrito y Busquets. Demasiado para el todavía capitán del Arsenal.Vio el gol en la primera pelota que tuvo y no vio a sus compañeros que llegaban por detrás. España ya ganaba y lo que sucediera después lo sentía como una cuestión personal. Tiene que recuperar su puesto en las rotaciones del equipo.Vicente del Bosque ha superado la primera derrota y España depende de sí misma. Pero hay jugadores todavía perdidos.