Comunidad de Madrid

Los árboles jóvenes arrinconan a los centenarios del Hayedo de Montejo

Quedan 395 hayas de más de 100 años, 150 están decrépitas y 215 han muerto en el entorno madrileño 

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Desde que el pastoreo se prohibiera en el Hayedo de Montejo de la Sierra, al norte de la Comunidad de Madrid, el bosque, formado por hayas, robles albares y rebollos, se está regenerando. El ausente ganado ya no pisa los ejemplares arbóreos jóvenes, por lo que éstos crecen robustos, compitiendo con los más ancianos en agua y nitratos. La ley de la Naturaleza aquí también manda. Y los árboles más añejos pierden en esta lucha por la supervivencia. «En los años 2008 y 2009 se hizo un conteo de las hayas centenarias y de las 760 que había, están vivas 395, 150 decrépitas y 215 que han muerto», detalla Alberto Alonso, jefe del Área de Educación Ambiental de la Dirección General de Medio Ambiente de la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid.

Roedores de campo
En este rejuvenecimiento del Hayedo de Montejo también han ayudado los roedores de campo, que «capturan bellotas y hayucos del suelo y los entierran monte arriba como reserva de alimento. Y, en algunos casos, al no comerlos, acaban germinando nuevos ejemplares», explica.
Alonso da una valoración positiva. El Hayedo de Montejo ha incrementado su biodiversidad entre especies e intraespecíficas. El bosque ha evolucionado, y es más fuerte genéticamente. Hoy pueden verse «robles albares muy diferentes entre sí en cuando a su genotipo», afirma el experto. Algo positivo. Lo contrario, en el reino animal (incluidos los humanos), es la consanguinidad de congéneres.
Los 17 años de investigación en este bosque singular de la región también han desvelado que de los 2.560 ejemplares de hayas con entre 6 y 10 centímetros de diámetro en su tronco que había en 1909 se ha pasado a 11.887. También han sufrido un incremento las que tienen entre 10 y 20 centímetros de diámetro, al pasar de 756 a 6.094. No así en el caso de las de mayor tamaño, y por ende mayores.
Todo ello se resume en un libro, «El Hayedo de Montejo: una gestión sostenible», que recoge 17 años de investigación en este bosque singular de la Comunidad de Madrid, y que hoy forma parte de la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón. En definitiva, un bosque que ha perdido sus ejemplares valiosos, pero que ahora es más diverso y fuerte.