El transporte público se queda un año más sin ayudas del Gobierno central

Rajoy niega a la Comunitat el contrato programa con el que sí cuentan otras ciudades como Málaga, Madrid o Barcelona. Suponen una pérdida de 37 millones anuales

El transporte público se queda un año más sin ayudas del Gobierno central
El transporte público se queda un año más sin ayudas del Gobierno central

Valencia-La consellera de Infraestructuras, Isabel Bonig, se ha encontrado con otro «no» del Gobierno de Rajoy. El Ejecutivo central no accederá a recuperar el contrato programa para sufragar parte del billete de metro y tranvía de Valencia y Alicante, que quedó rescindido para el «cap i casal» en el año 2003. Esta fórmula de financiación daría oxígeno a las famélicas cuentas de Ferrocarrils de la Generalitat valenciana (FGV), puesto que el Gobierno central corre con el gasto de la mitad del déficit que genera cada billete de metro.

Bonig lamentó ayer que las reuniones mantenidas con el Ministerio de Hacienda no hayan dado resultado alguno. La Comunitat Valenciana seguirá sin recibir 37 millones al año para subvencionar el billete de metro. Sin embargo, otras ciudades como Madrid, Málaga, Sevilla, Barcelona y Tenerife sí cuentan con estas ayudas.

Estas subvenciones se dan por el número de habitantes de las poblaciones a las que da cobertura el transporte público ferroviario y ascienden a 31 euros al año por viajero potencial.
Los ingresos que obtuvo FGV por la venta de billetes y por publicidad sumaron en 2011 un total de 59 millones de euros, cantidad que ni siquiera sirvió para cubrir la mitad de los gastos fijos. Sin el contrato programa, la Generalitat debe asumir todo el déficit del billete, que supone aproximadamente el 40 por ciento del total.

Existe una segunda vía de financiación del Estado para las infraestructuras en construcción y que en la Comunitat Valenciana tampoco se perciben. El argumento es que estas inversiones se realizan a través de empresas públicas y no vía presupuestos, pero en ciudades como Sevilla se ejecuta de la misma manera y no ha supuesto impidimento alguno.

Ante este panorama, Bonig no tuvo más remedio ayer en la Comisión de Economía de Les Corts que dejar sin fecha la puesta en marcha de la Línea 2 de Valencia y la del TRAM de Alicante. «Ya me gustaría decir que tengo 140 millones para acabar la construcción (de la Valencia). Lo bonito es inaugurar». En situación de indefinición queda también la línea de tranvía de Alicante, la Conselleria de Hacienda debe dar el visto bueno al nuevo pliego de condiciones.

Por lo que respecta a la ampliación de la línea 5 hasta Ribarroja, avanzó que quizás exista una solución para terminar las obras en los próximos tres meses. Lo que sí que aclaró de manera tajante es que no se suprimirán líneas por muy deficitarias que resulten.