Las infraestructuras que no pueden esperar al fin de la crisis

El recorte en obra pública deja en el aire la firma del Protocolo de Carreteras y un Plan Ferroviario de mercancías.

Imagen de la playa de vías que permiten la entrada del AVE a Valencia. Al fondo, la estación
Imagen de la playa de vías que permiten la entrada del AVE a Valencia. Al fondo, la estación

Los Gobierno autonómicos andan más despistados de lo normal estos días. El ministro de Fomento, José Blanco, ya no tiene dinero para todos. El plan de recorte del Gobierno afectará a las infraestructuras y a partir de ahora se ejecutarán aquellas obras que sean necesarias. La cuestión está en saber cuáles se salvarán.Blanco reconoce que apuesta firmemente por desarrollar el ferrocarril, en todas sus modalidades. Sin embargo, hay carreteras que no pueden esperar. Así lo exigen los expertos en seguridad vial. Se trata de las conocidas como autovías de primera generación. Son las construidas por el Estado durante la década de los 80 como desdoblamientos de las antiguas nacionales, y conectan Madrid con las capitales de provincia. Fuentes de la Conselleria de Infraestructuras explican que fueron actuaciones muy austeras, no se intervino en las condiciones geométricas ni en los accesos. Como consecuencia, han quedado obsoletas en cuanto al diseño, al margen de su antigüedad y necesidades de mantenimiento. En la Comunitat Valenciana se encuentra en esta situación la carretera que une Madrid con Alicante. En 2007 se presentó un plan para la modernización de todas estas vías que comprendía 18 actuaciones. Once llegaron a licitarse e incluso a adjudicarse y los contratos incluían el acondicionamiento y el mantenimiento durante 20 años a cargo del concesionario. Ninguna de estas actuaciones ha llegado a ponerse en marcha. La inversión está paralizada.Como estas carreteras, hay muchas otras que llevan tiempo esperando ver la luz. Quedarán recogidas en un Protocolo de Carreteras que deben acordar y cofinanciar Gobierno y Generalitat. Debía firmarse durante los primeros seis meses de este año, pero todavía no hay fecha prevista.Las inversiones realizadas en ferrocarril tampoco quedan muy claras. El único compromiso concreto que ha expresado el ministro ha sido el de respetar las fechas del AVE a Valencia y a Alicante, 2010 y 2012, respectivamente. De Castellón no ha dicho nada a pesar de que fue el pasado mes de abril cuando se comprometió a que la capital de La Plana estuviese conectada por AVE en 2014. El plan ferroviario de mercancías también parece haber quedado congelado. Blanco desconvocó una reunión que tenía cerrada el pasado 18 de mayo con los consejeros del ramo por una imprevista intervención en el Congreso de los Diputados. La Generalitat no ha recibido nueva convocatoria. Con este panorama, no es extraño que se hayan sembrado las dudas incluso con el plan de Cercanías, firmado.El AVE que no se retrasa, por pocoLa llegada del AVE a Valencia no se verá afectado por el recorte en la inversión de infraestructuras que ha anunciado el Gobierno central. Afortunadamente, está demasiado adelantado y tiene las inversiones garantizadas. Sin embargo, queda en el aire qué ocurrirá con el resto de las actuaciones que completan la operación Parque Central. El alta velocidad hará su primera parada en Valencia en una estación provisional puesto que la definitiva se construirá una vez se hayan soterrado las vías. El AVE debe entrar en subterráneo en la ciudad y sobre él se debe levantar el Parque Central, el proyecto más emblemático de la Valencia del siglo XXI y que quieren diseñar los más prestigiosos estudios de arquitectura e ingeniería de todo el mundo.