Próxima estación: Brasil

«Me complace anunciar que la sede de la próxima Jornada Mundial de la Juventud, en 2013, será Río de Janeiro», anunció el Papa ante el millón y medio de fieles que ayer abarrotaron Cuatro Vientos. Confirmaba así lo adelantado por el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi.

Los brasileños, recibiendo la cruz de la JMJ
Los brasileños, recibiendo la cruz de la JMJ

 Una explosión de júbilo y alegría invadió el recinto, sobre todo entre los peregrinos brasileños, que comenzaron a ondear banderas de su país y aplaudir efusivamente. «Pidamos al Señor ya desde este instante que asista con su fuerza a cuantos han de ponerla en marcha y allane el camino a los jóvenes de todo el mundo para que puedan reunirse nuevamente con el Papa en esa bella ciudad brasileña», dijo Benedicto XVI, que expresó su deseo de viajar a Río de Janeiro para presidir el evento. La fecha elegida, 2013, supone adelantar en un año la próxima edición de la JMJ, para evitar que coincida con la Copa del Mundo de Fútbol. Así, la JMJ viajará al país más católico del mundo, con 155 millones de fieles. A pesar de ello, es uno de los lugares con mayor expansión de las iglesias evangélicas en los últimos años, que han ido ganando adeptos en detrimento del catolicismo, principalmente en las grandes ciudades. Lombardi destacó el «fuerte desarrollo» y la base «extremadamente grande» de católicos del país, y se mostró convencido de la capacidad de la ciudad carioca para albergar con éxito el evento. No obstante, puntualizó que no todas las JMJ tienen que ser «megagalácticas y gigantescas».