Literatura

Teo cumple 35 años

El entrañable personaje creado por Asunción Esteban y Carlota Goyta se renueva con una nueva colección en 3D. Llevan 160 volúmenes publicados

Teo cumple 35 años
Teo cumple 35 años

BARCELONA– Ahí va un niño pelirrojo, con un jersey a rayas y un mono naranja. Si un niño así caminase por la calle, todo el mundo se giraría al instante. El chiquillo llamaría demasiado la atención. Aunque esa no sería la razón principal, ni mucho menos. Todo el mundo se giraría, le señalaría, incluso se acercaría a saludarle porque se parecería muchísimo a alguien conocido por todos, a un niño que ha formado parte de la vida de varias generaciones de chavales y que continúa enamorando a los niños de hoy día. ¿Quién? Buena pregunta. «Mamá, mamá, mira», diría una niña pequeña de cuatro años, estirándola nerviosa de la manga. «¡Dios mío, no puede ser, es Teo!», gritaría ésta, incluso más feliz que su hija.

El entrañable personaje creado por Asun Esteban, Carlota Goyta y Anna Vidal bajo el pseudónimo Violeta Denou cumple 35 años y para celebrarlo la editorial Timun Mas apuesta por modernizar su «look» y acercarlo a las nuevas tecnologías con una nueva estética 3D. «Todavía no me creo que hayan pasado 35 años. Desde los tres primeros números ya creíamos que no gustaría más, que la gente se cansaría. Siempre teníamos esa inseguridad de creer que el siguiente sería el último, pero aquí estamos», señala Esteban. ¿Y ellas nunca se han cansado del personaje? «Nunca, si todavía tenemos miles de ideas», afirma con rotundidad Goyta.

Una vida en mil aventuras
Desde 1965, esta pareja de diseñadoras comparten el mismo estudio y desde allí han creado todo el universo Teo. Empezaron con encargos de diseño gráfico e industrial, incluso se ganaron el pan con estampados de vestidos. Todo cambió en 1977 cuando fueron a una feria de juguetes con tres propuestas y la única que rechazaron acabó en las manos de un editor que vio que allí podía haber algo. El juguete era un pequeño álbum de madera en que ya se veía el trazo reconocible de Teo. «No éramos ilustradoras, no teníamos ni idea del mundo editorial, pero empezamos a hacer pruebas y salió forma natural. No lo pensamos muchos, teníamos hijos y nos movimos por lo que sabíamos de ellos», recuerda Goyta.
Los tres primeros títulos fueron «Teo va en tren», «Teo va en avión» y «Teo va en barco» y el éxito fue instantáneo. «El dibujo salía un poco de la norma de aquella época, donde todo eran grandes dibujos de princesas. Nosotros ofrecíamos un niño con un dibujo colorista y algo naif y llamó la atención», asegura Goya. «No era ni un superhéroe, ni ningún mago, sólo era un niño normal en su hábitat natural y los chiquillos podían sentirse identificados», añade Esteban.

Estos tres números se convirtieron en nueve y luego en quince y así hasta completar una colección que incluye 160 volúmenes traducidos a más de quince idiomas y con unas ventas que sobrepasan los 6.5 millones de ejemplares. En los años de mayor éxito llegaron a publicar catorce títulos en un año y actualmente siguen a un ritmo de cinco al año. «La verdad es que no eres muy consciente de lo que has hecho. A veces miro algún volumen y ni siquiera pienso que lo he hecho yo. No éramos ilustradoras, pero teníamos algo dentro que tenía que salir y así fue. Teo ha sido una parte muy importante de nuestra vida. Hemos dibujado incluso con nuestros hijos en la falda, en sábados y domingo», dice Esteban.

Las nuevas generaciones
Cuando eran pequeños, sus hijos llegaron a estar celosos del personaje y no lo disfrutaron mucho. «Incluso no querían que dijéramos en el colegio que nosotras éramos sus creadoras», reconoce Esteban. Ahora sí, a sus nietos les encanta Teo, porque los hijos de esos primeros niños que crecieron con el personaje ahora han tomado la alternativa. «Cuando vamos a alguna firma de libros, nos vienen antiguos lectores de 35 a 40 años con los libros de la época. Siempre te emociona cuando te dicen que se llevaron los libros a casa y ahora se los leen a sus hijos. Es bonito ver que Teo ha sido algo importante en sus vidas», comenta Goyta.