Hereu sobrevive a Tura

Los militantes y simpatizantes de la Federación de Barcelona ignoran las encuestas que dudan del alcalde.

Jordi Hereu
Jordi Hereu

BARCELONA- Y el ganador es... Jordi Hereu. Los afiliados del PSC de Barcelona no se dejaron impresionar por las encuestas que aseguran que el candidato Hereu lo tiene negro para mantener la única gran ciudad que los socialistas gobiernan en España desde hace 32 años: la capital catalana. El alcalde de Barcelona derrotó ayer a la ex consellera de Justicia Montserrat Tura en las inéditas primarias del PSC y, de paso, al todopoderoso aparato de la calle Nicaragua, que, aunque de cara a la galería mantuvo la neutralidad, en su día intentó que Hereu tirara la toalla.

Los militantes y simpatizantes de la Federación de Barcelona, reunidos en el Hotel Avenida Palace, recibieron a los candidatos con gritos de «¡Jordi, Jordi!», lo que evidenció la ascendencia del alcalde sobre las bases. Antes de que el secretario de organización del PSC de Barcelona, Albert Aixelà, diera los resultados oficiales –Hereu logró 2.484 votos y Tura 1.669–, el rumor se había extendido en la sala: «Ha ganado el alcalde».

Hereu entró a la sala cogido de la mano de Tura, que ante los vítores y aplausos de los afiliados, respondió alzando el brazo de su contrincante para dejar claro que era el campeón. «Hereu ha ganado limpiamente», admitió la ex consellera. Tura hizo un discurso elegante, en el que reiteró los dos mensajes que ha exprimido durante la campaña, que «el PSC ha dado una lección democrática que le hace más libre» y que se pone a disposición de Hereu.

Lo de ponerse a disposición no es literal. Tura no se incorporará a la candidatura ganadora, tal y como le ha pedido Hereu. El alcalde, que tras conocer los resultados recuperó el brillo en los ojos que perdió el 13 de febrero, el día que Tura anunció que le rebatiría la candidatura, fue fiel a su discurso. Apeló a la unidad, a que todos remen juntos en el difícil camino de intentar que la oposición no les desaloje del Ayuntamiento. «Os necesito a todos. Éste sólo es el primer paso para que la Barcelona progresista vuelva a ganar el 22 de mayo», exclamó.

Aunque su discurso estaba henchido de palabras como «unidad», «juntos» o «coordinación», las primarias han abierto una herida en el PSC. Por primera vez, José Montilla recibe un revés del partido, desde que fue elegido primer secretario de los socialistas catalanes en junio de 2000.

Las primarias han regalado autoestima a Hereu, pero nadie le asegura un buen resultado el 22 de mayo ante sus adversarios, Xavier Trias y Alberto Fernández. Consciente, llamó a los afiliados, tanto los que le apoyaron como los que no, a dejarse la piel. Les avisó de que se enfrentan al reto de pedir a los ciudadanos, sobre todo, a quienes han dejado de confiar el el PSC, un voto de confianza. Y lo hizo porque quiere demostrar a la derecha que se equivocó cuando auguró que sería «Hereu, el breu».


Sin la cúpula del PSC
Si pierde, dice que continuará su trabajo desde la oposición, pero habrá que ver cómo reacciona Nicaragua. Ayer, la dirección brilló por su ausencia. Ni Hereu ni Tura hicieron referencia al primer secretario en sus dicursos, y la representación del aparato fue escasa. Se vio a Laia Bonet en un discreto segundo plano. Miquel Iceta, en cambio, aplaudió cuando Hereu fue proclamado vencedor.

La pérdida de Barcelona puede hacer muy dura la travesía en el desierto que el PSC acaba de empezar tras la derrota en las autonómicas. Pero aún puede ser más dura con heridas. La Federación de Barcelona ha lanzado un aviso a la dirección: la ciudad se construye desde abajo.


2.489 votos para Hereu
- El alcalde repetirá. Logró el respaldo mayoritario tanto de la miltancia como de los afiliados y consiguió imponerse con el 59,5 por ciento.
1.169 votos para Tura
- La aspirante sale derrotada. Tuvo el consuelo de ganar en tres distritos (Eixample, Gràcia y Sarrià), pero su candidatura perdió en las otras siete demarcaciones