La Mafia roza a Berlusconi

El senador italiano Marcello Dell'Utri, estrecho colaborador del primer ministro Silvio Berlusconi, ha sido condenado hoy a siete años de reclusión por asociación mafiosa por el Tribunal de Apelación de Palermo (Sicilia).

El tribunal de apelación de Palermo condenó ayer a siete años de cárcel al senador Marcello Dell'Utri, considerado la mano derecha de Silvio Berlusconi, por un delito de colaboración externa con la mafia. En primera instancia a Dell'Utri le habían caído dos años más de prisión, pero finalmente los jueces han reducido su pena al absolverle de los cargos posteriores a 1992. Desde aquel año, supuestamente, el senador siciliano negoció con Cosa Nostra su participación en el nacimiento de Forza Italia, el partido fundado por «Il Cavaliere» y hoy encuadrado en el Pueblo de la Libertad, la principal formación en el Gobierno. Dell'Utri comentó la sentencia diciendo que «se la esperaba». «Han dado una alegría a la fiscalía palermitana y una gran satisfacción al imputado, porque le han excluido de todas las hipótesis que me achacaban desde 1992 en adelante», afirmó, anunciando que recurrirá la sentencia al Supremo. Como había dicho en otras ocasiones, insistió además en que el mafioso y asesino Vittorio Mangano «era su héroe». Por otro lado, un tribunal de Milán decidió ayer absolver a Massimo Tartaglia, el desequilibrado que el pasado mes de diciembre agredió a Berlusconi lanzándole a la cara una estatuilla del Duomo de Milán. El juez ha considerado que Tartaglia, quien le rompió un labio, dos dientes y le dejó varios cortes en la cara a «Il Cavaliere», no tenía las facultades mentales en buen estado cuando agredió a Berlusconi, por lo que no era consciente de sus actos. Pese a la absolución, Tartaglia debe continuar en la residencia psiquiátrica donde actualmente reside y tiene prohibido participar en manifestaciones públicas durante un año. Sólo podrá salir de esta institución para visitar a sus padres, quienes celebraron la sentencia y aseguraron que su hijo está «más tranquilo».Berlusconi, quien se encuentra estos días de viaje oficial por distintos países americanos, no quiso hacer declaraciones sobre la sentencia de Tartaglia. Eso sí, ha vuelto a cargar contra los periódicos, acusándoles de desinformar, pidiendo incluso que se realice una «huelga de lectores».