Monteseirín permutó con Cajasol la Gerencia a 48 horas de las elecciones

La Secretaría General alertó de que el convenio vulneraba la Ley de Entidades Locales de Andalucía

El ex alcalde socialista de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín
El ex alcalde socialista de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín

SEVILLA- El ex regidor socialista Alfredo Sánchez Monteseirín se apresuró en dejarse todo bien atado antes de las elecciones del 22 de mayo, tras las que abandonaría la Alcaldía y tras las que el PSOE, como apuntaban las encuestas y posteriormente se confirmó contundentemente en las urnas, pasaría a la oposición. Las prisas pudieron incluso más que las advertencias sobre vulneración de la ley emitidas por órganos de fiscalización municipales.
Monteseirín y el presidente de Cajasol, Antonio Pulido, firmaron el 20 de mayo, a 48 horas de los comicios, un convenio entre el Ayuntamiento y la entidad financiera con el objetivo de entregar a la entidad financiera los suelos de la actual Gerencia Municipal de Urbanismo y de una parcela de equipamiento dotacional administrativo público, a cambio de que la caja cediera al Consistorio una parte –que no se especifica– de la Torre Cajasol para implantar allí las futuras sedes de la Gerencia de Urbanismo y de Emvisesa.
En el documento, al que ha accedido LA RAZÓN, se recoge que los suelos de las dependencias de la Gerencia de Urbanismo, «calificados como Servicios Terciarios», tiene «una superficie de 38.324 metros cuadrados y una edificabilidad de los mismos metros cuadrados de techo», mientras que la parcela de equipamiento dotacional consta de «una superficie de 11.500 metros cuadrados resultante del Plan Parcial de Puerto Triana, con una edificabilidad de 60.400 metros cuadrados en planta baja más cinco plantas». No obstante, el oficial Mayor de la Secretaría General del Ayuntamiento había emitido un informe el 5 de mayo en el que rechazaba que una operación urbanística de esta envergadura saliera adelante sin las preceptivas salvaguardas legales, ya que el acuerdo incumplía La Ley y el Reglamento de Bienes de las Entidades Locales de Andalucía, ya que la celeridad del proceso atropellaba los trámites administrativos ordinarios.
La oposición al convenio-contrato de permuta queda más que clara en el informe de la Secretaría. «A la vista del texto del convenio se hace expresa mención de que en el mismo no se da cumplimiento a la normativa que regula la enajenación de bienes por parte de las corporaciones locales, en concreto no se cumple lo dispuesto en el artículo 16 de la Ley de Bienes de las Entidades Locales de Andalucía en cuanto que no consta la determinación de las situaciones física y jurídica de los bienes ni la valoración de los mismos por técnico competente, circunstancias esenciales por cuanto que con respecto a la parcela de equipamiento dotacional administrativo público puede entenderse que está afectada a un uso o servicio público y por tanto no tener la condición de bien patrimonial, lo cual en ningún momento, dado que no existe expediente, aparece acreditado». En el convenio rubricado entre Monteseirín y Pulido se expresa, sin embargo, que los bienes descritos como propiedad del Ayuntamiento son bienes patrimoniales del mismo y por tanto «susceptibles de permuta», que en este caso era «permuta de cosa futura».

Sin concreción
La Secretaría General señala, asimismo, que «tampoco se cumple lo establecido en el artículo 24 de la Ley de Bienes de las Entidades Locales en cuanto que no existe la previa tramitación de expediente en el cual quede acreditada la necesidad y por lo tanto justificación de tal permuta por los no concretados bienes que se mencionan». Sigue argumentando el Oficial Mayor que estos bienes que ofrecería Cajasol ni siquiera están determinados, «ni consta de una manera precisa que lleguen a tener existencia», lo que obligaría en este caso a un aval suficiente. No hay que olvidar que el Comité de Patrimonio de la Unesco ha pedido la paralización de la Torre Pelli por la afección visual al entorno del Alcázar, la Catedral y el Archivo de Indias
El Ayuntamiento argumenta en el convenio de permuta que la intención era construir la nueva Gerencia en el equipamiento del Plan Parcial de Puerto Triana pero que «la situación económica» abortó el proyecto del arquitecto Antonio Carvajal.