Un PSOE fuerte

Para los políticos de otras formaciones, Gómez es un chollo. Fuente permanente de inspiración

La Razón
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España necesita un partido socialista fuerte, unido y compacto, no una piltrafa enfrentada en tribus y banderías. Zapatero ha destruido la economía, el prestigio internacional, la unidad de España, la lucha contra el terrorismo, la independencia de la Justicia, la confianza de los españoles y millones de puestos de trabajo. Pero también ha dejado para los buitres el esqueleto de su partido. Hay gente en el socialismo preparada para superar esta etapa tan gamberra. No mucha, pero algo hay.

Bono anda por ahí como una Reina Madre del siglo XIX, pero nadie puede negarle experiencia, inteligencia y preparación. Rubalcaba está triste como la princesa del poema cursilísimo de Rubén Darío. Carmen Chacón ha fracasado en Cataluña. Lo peor de Carmen Chacón es lo que lleva detrás. Figúrense un PSOE en manos de su marido Miguel Barroso y de Roures, el estalinista en «Ferrari». Pachi López es demasiado local. Pepiño Blanco lo tiene crudísimo. Madina es joven y prometedor, pero le falta una vuelta en el horno. Y Tomás Gómez, es un peligro internacional aunque no haya salido de la provincia de Madrid. A ese vaticinio me atrevo y no me resisto a darlo. Sólo un político del PSOE puede ser más destructivo y demoledor que Zapatero: Gómez. Llevaría a los socialistas al abismo de la marginación, y rompería la posibilidad de la sana alternativa democrática.

Lo malo es que es el más entusiasta.
Tomás Gómez es como el primo patoso que llega a casa y rompe el jarrón de la tatarabuela. Para los políticos de otras formaciones, Gómez es un chollo. Fuente permanente de inspiración, mucho tenemos que agradecerle los que nos dedicamos a esto de la literatura en los periódicos. Una mañana sin Gómez es un amanecer vacío. Cuando viajo hacia Santander por la vieja carretera del Puerto del Escudo, al pasar por el Páramo de Masa, tan desesperado, tan frío, tan desnudo y tan poco apacible, pienso en Gómez. «Madrid sin Tomás Gómez sería lo más parecido a este paisaje invernal».

Porque el Páramo de Masa, aun en verano, tiene aspecto de invierno crudo, altiplano mesetario, siempre deshabitado. No, Madrid necesita a Gómez, pero el PSOE no podría superar sus angustias con Gómez manejando los resortes de la recuperación.
¿Aparecerá una sorpresa en el próximo Congreso? ¿Felipe González? En los mítines se ha mostrado muy activo y dicharachero, pero lo veo acomodado y distante. Además, que Felipe González ya no es un niño, como tampoco Rubalcaba, Bono, Chaves, Solana, Griñán y compañía, y el PSOE necesita un dirigente que sepa y pueda esperar, aproximadamente, ocho años. Para mí, y lo escribo con el mayor de los respetos, que el futuro líder socialista va a salir de Tele-5.

Reconozco mi error y me desdigo. No veo sustituto entre los actuales dirigentes. Duermo bien. No soy votante socialista. Pero si lo fuera, precisaría de un par de pastillas dormideras para conciliar el sueño. ¿Quo vadis, PSOE? Zapatero ha fulminado a la generación pasada y a la presente. Y nadie saca la cabeza del futuro. Ese dirigente, insisto, está en los debates de las cadenas de televisión, o quizá en el cine. Ana Belén no estaría mal, pero su marido, Víctor Manuel, sería un consorte tristísimo. A su lado, el marido de Margaret Thatcher, la alegría de varias huertas. ¿Lupi? El problema de Lupi es la edad, y su acento porteño. Llega a Rodiezmo y se pone a hablar como un primo de Maradona, y lo sacan a patadas. Pero ya me dirán ustedes de dónde saca el PSOE su garantía de futuro. Y me preocupa, porque un socialismo fuerte es fundamental para la democracia. No sé, ¿Peces Barba?...