La ley antitabaco «quema» a Rubalcaba

Unos 3.000 dueños de bares y restaurantes de todo el país piden ante la sede de Interior que se flexibilice la norma para evitar la «ruina» del sector

Cientos de hosteleros cortan el tráfico en Madrid contra la ley antitabaco
Cientos de hosteleros cortan el tráfico en Madrid contra la ley antitabaco

La guerra entre los hosteleros y el Gobierno por la ley antitabaco vivió ayer una nueva batalla, esta vez frente a la sede del Ministerio del Interior. Alrededor de 3.000 propietarios –según los convocantes– de bares, restaurantes y locales de ocio de distintos puntos del país marcharon por el centro de la capital, cortando el tráfico para pedir al vicepresidente Rubalcaba la modificación de una ley que dicen, les está conduciendo a la «ruina».

Veinticinco autobuses procedentes de la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Andalucía se sumaron a los hosteleros de Madrid para pedir la suspensión inmediata de la actual ley para iniciar un nuevo debate que conduzca a una normativa más flexible, en línea con la mayor parte de países europeos. Los promotores de la manifestación señalaron la ley antitabaco como la única causa que ha provocado una movilización conjunta de la hostelería en toda la historia de España.

Según los datos recogidos por la Federación Española de Hostelería y Restauración (FEHR), el impacto de la ley en su primer mes de vida ha sido más que notable en el sector. Así, las ventas en bares y cafeterías cayeron en enero un 19,14%, en restaurantes un 14,35% y en los establecimientos de ocio nocturno un 19,88%. El presidente de la Asociación de Locales de Ocio Nocturno, Dionisio Lara, fue especialmente crítico con la gestión del Gobierno y afirmó que el sector está al borde del precipicio. «Aunque Rubalcaba no se lo crea, a muchos pequeños empresarios se les está hundiendo el negocio por culpa de una ley creada para tapar otros problemas fundamentales», denunció Lara, entre gritos pidiendo la dimisión del presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero. Asimismo, lamentó que no se ayude a la hostelería como sí se ha hecho con otros sectores «como la banca o el ladrillo».

El presidente de la FEHR, José María Rubio, aseguró que los hosteleros no van a quedarse «cruzados de brazos ante una situación insoportable que supone la ruina del sector». Rubio apostó por negociar una nueva ley que tenga en cuenta tanto la salud como la economía de los ciudadanos, que reconozca el derecho de los asalariados a no respirar el humo del tabaco, pero que permita zonas aisladas sin personal en las que se permita fumar. El dirigente de la FEHR recordó a PSOE, IU y ERC que los hosteleros, sus trabajadores y sus clientes «sabrán agradecer esta ley en las próximas elecciones».