Literatura

El relevo de Carvalho: por Lluís Fernández

La Razón
La Razón FOTO: La Razón

«El español es el filtro con el que veo el mundo», ha dicho Lorenzo Silva, nuevo ganador del prestigioso Premio Planeta. Este escritor, que ejerció la abogacía durante diez años, ha conseguido en una década convertir al sargento Bevilacqua en uno de los personajes más populares de la novela policíaca española. «El alquimista impaciente», ganadora del Nadal en 2000, puede considerarse uno de sus mejores títulos. Lorenzo Silva lleva publicadas seis novelas de la serie Bevilacqua-Chamorro y dos de ellas se han convertido en «tv-movies»: «La reina del espejo» y «Un asunto conyugal». Rodadas en 2009 por Televisión Española y todavía pendientes de estreno. En un registro más literario, quedó finalista del Nadal en 1997 con «La flaqueza del bolchevique», que adaptó el escritor y dirigió Manuel Martín Cuenca en 2003. María Valverde ganó el Goya a la mejor actriz y el autor fue nominado como mejor guionista. Hasta la fecha, el más popular y reconocido detective español era Pepe Carvalho, de Manuel Vázquez Montalbán. Con Bevilacqua y la cabo Virginia Chamorro, toma el relevo una nueva generación con una concepción de la novela negra cercana a los clásicos norteamericanos. Lo más insólito de estas novelas negras es que están protagonizadas por una pareja de guardia civiles que comparten dos visiones contrapuestas pero armónicas de la indagación detectivesca. Carvalho se definía por su afición gastronómica y sus investigaciones estaban insertas en la realidad política del momento histórico español, desde la Transición a las Olimpiadas de Barcelona; el hobby del sargento Vila es pintar soldaditos de plomo y su característica esencial enfrentase a la adversidad de forma directa, con la sinceridad del personaje que empatiza con cuantos tropieza en sus investigaciones detectivescas. Como heredero de los detectives románticos de Chandler y Hammett, el sargento Vila es culto, escéptico, está de vuelta de un fracaso matrimonial, con un hijo adolescente y no tiene ninguna perspectiva amorosa. Un investigador solitario que ha encontrado en su pareja de hecho, la cabo Chamorro, una relación tan especial como prometedora.