Los grupos quieren evitar que el juez decida sobre el despido objetivo

El Gobierno insiste en que no permitirá cambios sustanciales en el trámite

Los grupos quieren evitar que el juez decida sobre el despido objetivo
Los grupos quieren evitar que el juez decida sobre el despido objetivo

MADRID- El Gobierno está convencido de que la oposición aprovechará el trámite parlamentario como proyecto de ley de la reforma del mercado de trabajo para endurecerla. De hecho, los partidos no descartan introducir algunas modificaciones, entre ellas, mayor claridad en las causas del despido objetivo y aliviar la judicialización de los despidos colectivos.En estos momentos, los jueces terminan declarando improcedentes, con una indemnización de 45 días por año trabajado, los despidos que el empresario presenta como objetivos por causas económicas, tecnológicas o de producción. La reforma laboral, que ayer convalidó el Congreso, clarifica la redacción actual del Estatuto de los Trabajadores, aunque se podrían tasar más las causas. De esta manera, se facilitaría todavía más al juez decretar el despido como objetivo y rebajar su coste para el empresario a 20 días por año. Además, la patronal reivindica que los despidos por causas económicas, tecnológicas y de producción no tengan necesariamente que llegar al juzgado. Por tanto, los grupos aprovecharán la tramitación parlamentaria para introducir modificaciones en la reforma del Gobierno.No obstante, fuentes de Trabajo consideran que estos cambios, al contrario que otras fuentes del Gobierno, no serán de calado ni sustanciales. «El Ejecutivo necesita mandar una señal de firmeza a los mercados, algo que no conseguirá si se introducen modificaciones sustanciales en la reforma del mercado de trabajo a los tres meses de su entrada en vigor», tiempo que el Parlamento empleará en tramitarla como proyecto de ley.Estas fuentes de Trabajo argumentan también que la proximidad de las distintas citas electorales supondrá un impedimento para que las formaciones políticas introduzcan cambios sustanciales en el texto actual por temor a que repercutan en su voto. Sin embargo, otras fuentes gubernamentales dan por descontado que la reforma laboral tendrá un coste exclusivamente para el Gobierno.Por tanto, consideran que no restará ni medio voto al resto de formaciones que propongan enmiendas al proyecto de ley para endurecer la reforma.Por eso esperan poder contrarrestar los votos del PP, CiU y PNV con la izquierda e impedir que el texto sufra cambios.