Sevilla

Chacón saca músculo

Carme Chacón hace una exhibición de fuerza rodeada en Sevilla por 33 delegados y 44 alcaldes. Los de Alfredo Pérez Rubalcaba temen que un pacto «contra natura» PSC-Andalucía decida el futuro del PSOE. 

Chacón saca músculo
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 Empieza la ¿fiesta? del socialismo. Sevilla es el escenario; Rubalcaba y Chacón los protagonistas y los 956 delegados con derecho a voto quienes tienen la última palabra sobre quién llevará las riendas del PSOE ¿los próximos cuatro años? Todo está listo para el arranque del 38 Congreso Federal. Nada que ver con el 37 o el 36, en el que los socialistas ostentaban el poder institucional y disfrutaban de las mieles del Gobierno, y no como ahora que tragan sólo las hieles de la más contundente de cuantas derrotas electorales jamás cosecharon. El 20-N y, antes, el 22-M dejaron al PSOE en estado de coma (110 escaños, 59 menos que en 2008), y no está escrito que el cónclave que hoy empieza vaya a sacarla de él porque lo que aquí se juega no es una partida ideológica ni una renovación profunda de postulados, ni mucho menos acabará con la irrelevancia institucional en la que quedó el partido tras las últimas elecciones… Sobre el tablero, más allá de ponencias marco y comisiones de trabajo, sólo está la batalla por el liderazgo. Se barrunta además una solución transitoria, un cierre en falso porque lo que este fin de semana se elige es al secretario general, y sólo el secretario general. En dos años, unas primarias tendrán que decidir quién es el candidato a la presidencia del Gobierno, y entonces el socialismo volverá a abrirse otra vez en canal.

La pugna entre Rubalcaba y Chacón llega muy abierta y lo único seguro es que el PSOE no podrá rehacer en un fin de semana lo que ha deshecho en años. Sevilla recibe, pues, a un partido que ha vivido con sensación de provisionalidad desde que el pasado 2 de abril José Luis Rodríguez Zapatero anunciara que no se presentaría a la reelección. Desde entonces todo han sido intrigas y tomas de posición. Desde que se celebraron los congresos provinciales para elegir a los 956 delegados con derecho a voto, Rubalcaba y Chacón se han esforzado en trasladar que tienen la mayoría. Imposible. O intentan minar la moral del contrario, o buscan un trasvase de apoyos en el último momento o no saben sumar. De todo hay. El resultado es incierto, pues el voto, individual y secreto, deja abierta cualquier posibilidad. Si hace una semana, uno y otra se daban una ventaja de más de 100 delegados, ayer ésta ya se había reducido hasta medio centenar de compromisarios.

El caso es que a pocas horas del comienzo del cónclave, la tensión es máxima porque todo pinta muy igualado, a pesar de los 100 delegados de ventaja (los de Cataluña) con los que parte Chacón. Andalucía, la federación que más compromisarios aporta, tiene la llave, por lo que se puede decir de antemano que el futuro del PSOE lo decidirán sobre todo el PSC y la federación de Griñán. Lo que para unos es más que un pacto contra-natura, para otros sólo es democracia interna.

En todo caso, parece evidente que el voto de medio centenar de delegados andaluces decantará el resultado del congreso en uno u otro sentido. Tanto es así que Carmen Chacón, que en los últimos días ha forzado al máximo la máquina en esta Comunidad, sacó músculo ayer en Sevilla con una imagen en la que se rodeó de 33 de los 55 delegados que aporta esta provincia, más 44 alcaldes de la zona. Entretanto, el secretario provincial de Sevilla, José Antonio Viera, denunciaba públicamente «presiones ilícitas, ilegales e inmorales» que «vulneran la libertad» de los delegados. Y no se quedó ahí, pues cargó contra la «falta de neutralidad» del «secretario general del PSOE-A y presidente de la Junta, José Antonio Griñán, al que acusó de seguir una «clara estrategia previa de apoyo a Chacón, que ha querido vestir con ropajes para dar otra apariencia», a pesar de que prometió «neutralidad activa» en el proceso.

Carga contra Griñán
Viera no es el único secretario provincial que ha denunciado comportamientos poco éticos en esta recta final. En Granada, ha ocurrido lo mismo y en Málaga ídem. Andalucía es la única federación que aún puede ofrecer a sus delegados algún cargo a cambio de su voto, puesto que junto con Euskadi son los únicas Autonomías donde el PSOE mantiene el poder institucional. Las intrigas y los movimientos que ayer se sucedieron en Andalucía llegaron a tal extremo que entre algunos compromisarios se hablaba directamente de «extorsión». Nada que no se haya vivido antes en otros congresos socialistas. La diferencia es que esta vez está en juego no sólo el liderazgo del PSOE sino, también el último bastión socialista. De ahí que en la capital hispalense corriera ayer como la espuma entre el bando de Rubalcaba que Griñán «ha llegado a amenazar con dimitir» como presidente de la Junta de Andalucía si Chacón no sale elegida secretaria general.

Los nervios de uno y otro lado están ya a flor de piel y ambos equipos volvían a hacer sus recuentos. Hasta el momento, la ex ministra parte con el apoyo mayoritario de Cataluña en bloque y con el apoyo público de los secretarios generales de Navarra y Castilla-La Mancha, además de con el apoyo a priori mayoritario de las delegaciones de Madrid, Valencia y Murcia. Rubalcaba, por su parte, suma el respaldo de los barones de Galicia, Euskadi, Asturias, Castilla y León, Baleares y Cantabria, además del aval público de última hora del secretario provincial de Toledo, Emiliano García Page, y del alcalde de Vigo, Abel Caballero, lo que no significa que el conjunto de delegados que encabezan los secretarios generales o provinciales vaya a seguir la disciplina de voto ni en un lado ni otro. Todo sigue en el aire.


LA LUPA
Material «reciclado» para ahorrar

La «austeridad» marcará el 38 Congreso del PSOE. Marcelino Iglesias dijo que el ahorro será visible en la utilización de material «reciclado» de otros actos del partido, como los empleados en la conferencia política de octubre. Entre el recorte del 20 por ciento de subvenciones anunciada por Rajoy y la pérdida de 59 diputados, la falta de presupuesto se hace notar.