Sandro Rosell el hombre que nada sin mojarse

Rosell transita hábilmente por las relaciones Cataluña-España

La relación de Rosell con Oriente Medio ha acabado con el millonario contrato de Qatar Foundation

Barcelona- Está viviendo un sueño. Desde que nació, su padre Jaume le educó en los valores del barcelonismo y del catalanismo. Sandro Rosell i Feliu (Barcelona, 6-3-1964) no tiene aspiraciones políticas, pero sus ambiciones deportivas se están cumpliendo. Es presidente del Barça, de un Barça ganador, y Sandro es feliz. Aunque también está inquieto, porque las turbulentas aguas políticas le pueden salpicar y nunca le ha gustado mancharse.

Rosell nació en Barcelona, aunque su padre Jaume es de Àger, un minúsculo pueblo de Lleida, y su madre Dolores es argentina. Nunca le faltó de nada en casa, aunque el esfuerzo y el trabajo fueron dos de los pilares de su educación, que comenzó en el parvulario Tagore, en la zona alta de Barcelona, y concluyó con sus estudios universitarios en ESADE, una de la escuelas de negocios más prestigiosas de España, aunque su corazón le pedía estudiar arquitectura. Allí conoció a Josep Maria Bartomeu y Jordi Mestre, que aún hoy siguen a su lado.

Su primer trabajo fue en Myrurgya, tras un chivatazo de su hermana Mariona. A Sandro le cundieron mucho esos años, ya que no sólo conoció a su mujer, Marta, sino que también entabló amistad con su jefe, Albert Agustí, una relación que le abrió muchas puertas, como las del marketin deportivo, que se convirtió en uno de los ejes de su vida cuando entró a formar parte del COOB'92, comité organizador de los inolvidables Juegos del 92. Una experiencia vital y profesional única, que luego le llevó a ISL, en la que comenzó a trabajar con FIFA y UEFA, y a Nike, donde negoció el millonario contrato de patrocinio con el Barça y vivió de primera mano el triunfo de Brasil en el Mundial'2002.

Jaume Rosell, gerente del Barcelona durante el mandato de Agustí Montal i Costa, ha sido el gran apoyo de Sandro en las grandes decisiones de su vida. Fundador de Convergencia Democrática de Catalunya y persona muy cercana a Jordi Pujol, Jaume nunca ha escondido sus aspiraciones independentistas en su círculo más íntimo. Sandro, en cambio, siempre ha sabido transitar entre Cataluña y España con habilidad, como muchos otros catalanes. Hoy se verá obligado a inclinarse.