La orquesta de Iborra vuelve a tocar boleros

Cuándo: del 16 de mayo al 15 de julio. Dónde: Naves del Español-Matadero. Madrid. Cuánto: 22 euros. Teléfono. 91 473 09 57.

Hay pocas ocasiones de ver a todo un «Rat Pack» español como el que se dará cita la próxima semana en el escenario del Matadero: Antonio Resines, Jorge Sanz, Pepón Nieto, Enrique San Francisco, Pau Riba... El responsable –el jefe de la «pandilla»– se llama Manuel Iborra, y sabe lo que tiene entre manos porque él fue, hace ya dos décadas, el padre del grupo. «Orquesta Club Virginia» –con guión del propio Iborra y Joaquín Oristrell, y dirigida por el primero– reunió en la pantalla a Resines, Sanz, San Francisco y Riba, a los que acompañaron Emma Suárez, Santiago Ramos, Juan Echanove y Torrebruno, entre otros. En aquella comedia romántica, el director alicantino rendía un homenaje a las viejas formaciones que se dedicaban a viajar de gala en gala con sus boleros y tangos, siempre con su traje de fiesta, mientras el mundo a su alrededor avanzaba. Es lo que le ocurría al personaje de Jorge Sanz: a Tony le tiraba otro tipo de música, más moderna y guitarrera, y estaba más preocupado por buscar alguna falda debajo de la que meterse que en acudir puntual a los ensayos durante una gira por el norte de África. «Es una obra entretenida, que está bien, tiene su dosis de comedia, de ternura, de humor... Imagino que le gustará a la gente», resume Antonio Resines. A punto de entrar en un ensayo –el estreno se les echa encima–, otro de los protagonistas, Enrique San Francisco atiende también a LA RAZÓN. «La experiencia es algo entrañable, y a la vez algo muy difícil de hacer, porque el teatro no tiene nada que ver con el cine y es compeljísimo», explica. «Pero estoy encantado con mis amigos. Es una historia muy bonita y espero que salga bien». Aunque ellos ponen el rostro, pues son todos actores conocidos por el teatro, el cine y la televisión, el montaje de Iborra reúne a casi una treintena de intérpretes apostando por una gran producción. «La puesta en escena no ha cambiado», explica San Francisco.

Aparte de nombres nuevos como Miranda Gas –que interpreta el papel que en su día hizo Emma Suárez– y Macarena Gómez, hay otro joven protagonista. Y es que, aunque la obra es coral, la historia gira en torno a Tony. El papel que hizo Jorge Sanz pasa a Víctor Elías, un joven actor cuyo rostro les sonará si seguían «Los Serrano», donde era el hijo menor. «Todo queda en familia», dice con una sonrisa Resines. «Además, es un excelente actor y músico». Aunque, más allá de su faceta catódica, Elías tiene ya tablas teatrales: lleva desde los cuatro años subido a los escenarios, y acompañó a Ana Belén en «Fedra» y a Natalia Millán en «Cinco horas con Mario», entre otras obras. Paradójicamente, tiene más experiencia escénica que su padre en la ficción, Resines, popular y veterano actor de cine y televisión para el que ésta será, sin embargo, su segunda vez sobre un escenario. Y desde la primera ha llovido: fue en «Miles Gloriosus», a las órdenes de Alonso de Santos, en 1988. «Tuve mérito, porque salí en el Festival de Mérida vestido de romano», recuerda el protagonista de películas como «Sé infiel y no mires con quién» y «Celda 211». En cualquier caso, San Francisco subraya que «la esencia de la función no ha cambiado en absoluto. En lo demás, muchísimas cosas, al pasar del cine al teatro».

Entre amigos
Resines apunta algo parecido sobre esta versión: «El medio es radicalmente distinto. La adaptación es fiel al guión de la película, pero, claro, lo hacemos en vivo y en directo. Y luego tiene dificultades que no encuentras en el cine: hacemos 34 escenas en dos actos y técnicamente es complicado. Hay proyecciones, música en directo y muchos decorados».
 San Francisco asegura tener con este proyecto «una sensación de responsabilidad que hacía tiempo que no sentía. Hay que hacerlo bien: esto es serio. Pero eso, por otro lado, es lo bonito», afirma. Eso, y que, como recuerda con humor, «estoy con mi amigo Jorge Sanz. ¡Estoy con mis hermanos, que son los únicos que me aguantan!». Otro tanto señala Resines: «Mario Gas y el teatro Español nos ofrecieron la posibilidad de hacer el espectáculo y fue muy difícil decir que no. Era volver a revivir viejos tiempos con gente con la que mantenemos contacto. Nos hemos visto con más o menos asiduidad, pero seguimos siendo amigos». Y termina bromeando: «Bueno, a alguno lo mataría... Pero eso es distinto».

 

Un rodaje por el norte de África
Manuel Iborra estrenó «Orquesta Club Virginia» en 1992 (a la dcha., el cartel del filme). «Fue todo muy especial, porque la rodamos en Marruecos. Estuvimos en distintos sitios, fundamentalmente en Tánger, aunque también en el sur del país, en Marrakech... Fue una aventura», explica Antonio Resines. «Si la historia era la de un grupo de músicos haciendo una gira por allí en 1967, nosotros fuimos un equipo de cine en 1991, treinta años después, haciendo un experimento muy parecido, con todas las situaciones que se producían entre los componentes del equipo. Hubo muchas historias... pero no las puedo contar», dice con franqueza y sin contener la risa el actor. Aunque el texto teatral respeta el guión original, sí ha cambiado el reparto de papeles: Enrique San Francisco dará vida a el Negro (en el filme era Santiago Ramos), mientras que Jorge Sanz interpretará al personaje que en su día hizo el propio San Francisco, Curt, alternándose con Juan Díaz. El personaje de Juan Echanove ha encontrado ahora a otro rostro popular, Pepón Nieto. Repiten sin cambios tanto el inclasificable Pau Riba, que será de nuevo Solimán, como Resines, que vuelve a encarnar al señor Domenech, el jefe de la orquesta. También repite parte del equipo, como la productora Ana Huete, que está también detrás de esta función. Y habrá nombres de toda la vida, como Guillermo Montesinos, y rostros emergentes, como Macarena Gómez.