Reducción progresiva de trabajo y sueldo para los controladores

Manuel Pimentel puso ayer punto y final al conflicto entre los controladores aéreos y AENA. El que fuera ministro de Trabajo con José María Aznar entregó a ambas partes el laudo de obligado cumplimiento que zanja la negociación del segundo convenio de este colectivo, que llevaba seis años atascado, y que fija las bases para la futura reducción progresiva de la jornada laboral y del salario de estos profesionales.

Manuel Pimentel ha ejercido de árbitro entre AENA y los controladores
Manuel Pimentel ha ejercido de árbitro entre AENA y los controladores

El acuerdo, que estará en vigor hasta finales de 2013, respeta el salario medio anual pactado en agosto, 200.000 euros, y aclara de una vez por todas la cuestión de la jornada, detonante del conflicto de diciembre. En abril, el Gobierno estableció por decreto una jornada anual de 1.670 horas que los controladores aceptaron en verano. Sin embargo, a finales de año, su sindicato, USCA, advirtió de que muchos profesionales estaban agotando su jornada al entender que en este concepto debían computar cuestiones como las horas sindicales. No obstante, el 3 de diciembre el Ejecutivo especificó en un decreto que en el cálculo quedaban excluidos «permisos sindicales, imaginarias, licencias y ausencias por incapacidad» por no ser actividad aeronáutica, lo que llevó a la huelga. Para que no vuelva a haber confusiones, el laudo aclara que la jornada laboral máxima anual de un controlador será de 1.670 horas este año y el que viene y de 1.595 en 2013 y que este concepto engloba no sólo la actividad aeronáutica, limitada a 170 horas al mes, sino también los conceptos antes citados referidos a bajas o permisos. También habilita un colchón, de forma excepcional y temporal, de 40 horas para formación este año, 25 el que viene y 20 en 2013 para que esta actividad no se coma la jornada.

«Si más adelante se rebaja la jornada, se pagará menos», explicó Pimentel, que detalló que es potestad de AENA y los controladores negociar un recorte que ambas partes ven con buenos ojos. Camilo Cela, presidente de la USCA, dejó claro que «volver a la jornada laboral europea –1.300 horas– es uno de nuestros objetivos, por lo que seguiremos negociando». Juan Ignacio Lema, presidente de AENA, dejó también la puerta abierta a una negociación del asunto, aunque vinculando la reducción de jornada a la de salario.

El laudo también crea una «reserva activa». Así, los controladores de más de 57 años pasarán cada seis meses unas pruebas psico-físicas. Quienes pierdan su condición de controlador operativo harán otras funciones o, si AENA así lo decide, irán a la «reserva activa», cobrando el 75% del salario con un tope del doble de la pensión máxima de la Seguridad Social. A los 65 pasarán a cobrar la pensión máxima. En lo relativo a la carrera, algunos puestos se ocuparán por méritos y otros los elegirá AENA entre los más capacitados.

Ayer, tras aprobarse el laudo, el secretario de Comunicación de la Unión Sindical de Controladores Aéreos, César Cabo, abandonaba su puesto en el sindicato por motivos personales. Y lo mismo hacía su portavoz, Daniel Zamit.