Un conservador sucederá a Kaczynski

Su hermano gemelo Jaroslaw y el liberal Komarowski, en contienda 

El conservador Jaroslaw Kaczynski, primer ministro de Polonia entre 2006 y 2007, (c), saluda a sus seguidores
El conservador Jaroslaw Kaczynski, primer ministro de Polonia entre 2006 y 2007, (c), saluda a sus seguidores

Dos meses después de que la muerte del presidente polaco, Lech Kaczynski, y otras 95 personas en un accidente aéreo en Smolensk (Rusia) conmocionara al país, los electores están llamados hoy a las urnas para elegir a su nuevo jefe de Estado.

A pesar de haber diez candidatos en liza, sólo dos cuentan con posibilidades reales de alzarse con la victoria: el presidente en funciones, el liberal Bronislaw Komorowski, y el ultraconservador Jaroslaw Kaczynski, hermano gemelo del presidente fallecido.

La campaña electoral, marcada por las fuertes inundaciones que han dejado 24 muertos y millones en pérdidas las últimas semanas, ha aumentado en interés a medida que se acercaba la cita electoral y las encuestas descartan que algún candidato alcance el 50% de votos necesario para evitar una segunda vuelta.

Komorowski, que encabeza los sondeos con un 41% de intención de voto, ha visto cómo su cómoda mayoría se iba reduciendo ante el auge del candidato de Ley y Justicia (PiS), al que las encuestas conceden un 32%.

Jaroslaw Kaczynski, que fue primer ministro en 2006 y 2007, aspira a continuar la «tarea» que su hermano dejó a medias. Con la esperanza de capitalizar el voto de solidaridad de la población, el político ultraconservador cerró su campaña el viernes rezando en la cripta del castillo de Wawele (Cracovia) frente a la tumba de Lech Kaczynski y su esposa María.

Kaczynski ha centrado su campaña en acusar a su contrincante de querer privatizar la sanidad pública. Pero el tiro le ha salido por la culata. Esta semana un tribunal dio la razón a Komorowski, que había presentado una querella contra el candidato del PiS.

Mientras, el candidato de PO, un historiador que luchó contra el comunismo y que presidía el Parlamento hasta que se convirtió en presidente por accidente, ha prometido a los electores retirar las tropas polacas de Irak.

No obstante, el presidente en funciones ha contado con un aliado inesperado. El ex primer ministro socialdemócrata Wlodzimierz Cimoszewicz protagonizó un acto electoral junto a Komorowski en el que pidió el voto por el candidato liberal. «Me dirijo a todo el pueblo, pero en especial a mis propios partidarios. Quiero decir que el domingo votaré por Bronislaw Komorowski», aseguró. Esta declaración hizo un flaco favor al candidato de la Alianza de la Izquierda Democrática (SLD), Grzegorz Napieralski, que apenas suma el 10% en las encuestas. Lo cierto es que la izquierda polaca no levanta cabeza desde que el centro derecha se hizo con la presidencia del país en 2005 y un año después ganó las legislativas.

 

Pese a todo, los liberales prefieren ser cautos y no vender la piel del oso antes de cazarlo. si bien los sondeos prevén que Komorowski (52%) se impondría a Kaczynski (38%) en una hipotética segunda vuelta, también es verdad que la participación prevista –alrededor del 50%– puede perjudicar grandemente al aspirante de PO. Los votantes de Kaczynski, básicamente trabajadores, jubilados, campesinos y personas de bajo poder adquisitivo, suelen ser más fieles que los electores urbanos que respaldan a Komorowski.