Cataluña

El Govern se lava las manos con la campaña de boicot a los peajes

El Govern se lava las manos con la campaña de boicot a los peajes
El Govern se lava las manos con la campaña de boicot a los peajeslarazon

BARCELONA- El boicot a los peajes ha cogido a la Generalitat con el pie cambiado. El soberanismo que destila la protesta ciudadana entra en conflicto con la propia idiosincrasia de CiU y han preferido lavarse las manos ante las posibles situaciones que puedan darse hoy con motivo de la operación retorno tras el puente. El conseller de Interior, Felip Puig, señaló que no se activará ningún dispositivo especial por el puente del 1 de mayo más allá del habitual en una operación retorno. A todas luces, la concesionaria de autopistas Abertis se queda sola ante la protesta.
Puig admitió que ante la operación retorno se pueden producir algunos colapsos por los usuarios que decidan no pagar el peaje, pero que «no hay un refuerzo especial» dado que espera que las protestas sean lo más cívicas posibles. Puig aseguró que se trata de un tema muy sensible en Cataluña ante una situación que ha calificado de «absolutamente injusta». El conseller, no obstante, recordó que no pagar un peaje se puede contemplar como una infracción del reglamento de circulación y si Abertis instruye un expediente sancionador y lo remite al Servicio Catalán de Tráfico podría sancionarse con 100 euros.
El conseller de Territori i Sostenibilitat, Lluís Recoder, por su parte, anunció que el Govern convocará el próximo 14 de mayo el grupo de trabajo de peajes para tratar las cuestiones relacionadas con el boicot a los peajes. Este grupo estará formado por todos los partidos políticos, las concesionarias y la sociedad civil. Recoder explicó que hace muchos años que Cataluña «lucha por conseguir un sistema homogéneo de peajes que acabe con el agravio comparativo que sufren los ciudadanos del país» y, por este motivo, el Parlament «acoge el grupo de trabajo de peajes».