El «fichaje» de Piqué gracias a Shakira por Jesús MARIÑAS

Una magnífica foto, casi posada, del dúo enamorado confirma su romance, aunque ella nos lo desmintiera en noviembre con aquello del «waka-rumor».

El futbolista Gerard Piqué es la nueva imagen de Mango
El futbolista Gerard Piqué es la nueva imagen de Mango

No lo era y respondía a un encandilamiento mutuo que los llevó a romper con sus parejas. La bailona colombiana arrasa donde va y bien lo sabe su abogado José María Michavila, que ahora tramita papeleo y cuestiones económicas para liquidarle a De la Rúa, ex de la cantante.
«Esta noche habrá fotos», anunció Tonino, el hermano de Shakira, a las dos de la madrugada del pasado lunes. La artista y el jugador disfrutaban de la victoria culé en Coppelia, un medio restaurante del Borne barcelonés. Fue el primer refugio de su irrefrenable encandilamiento y, aunque solían visitarlo solos, esa madrugada aparecieron por separado para festejar mejor en panda. Shakira aseguró que deseaba contentar a los seis reporteros que la esperaron: aparecieron con las del alba y marcharon en el Audi negro que usa –y sorprende por hacerlo con cristales oscuros, algo prohibido–. Le van las infracciones, aunque el Hereu electoralista ya me había contado que no pensaban cobrarle los 180 euros de multa de cuando rodó el vídeo de «Waka-waka» en la Ciudad Condal. Les regaló una promoción mundial de las que no tienen precio.
Aunque sí lo tiene, y bien gordo, el contrato de Piqué con Mango para ser sólo imagen dos temporadas de la colección masculina. Podría ampliarse tanto en duración como en ganancia. Necesitado debe de andar el azulgrana tras invertir casi cuatro millones en los dos áticos de Plaza Adriano, en la parte alta de Barcelona. La ciudad está encantada con el romance solidificado tras siete meses: primero rompió él con su novia Nuria y hace semanas Shakira con De la Rúa que, según me dicen, llegó a proferir o a sugerir amenazas. Me cuenta Alfredo Garofano, autor de las fotos enlazados que son portada, que durante una persecución de hace días, un coche de la Policía municipal llegó a cortarle el paso, facilitando el escurrimiento de la pareja. Negligencia al servicio de una intimidad de la que hoy no hay equívoco ante su tierno enlace de dedos. Es realmente esclarecedor y no deja lugar a dudas. Como el afincamiento catalán de Shakira es la prueba de que piensa echar raíces y comer mucha butifarra.