La UE pone en evidencia a Sócrates y declara ilegal su veto a Telefónica

César Alierta ofrece 7.150 millones por el 30% de la operadora móvil brasileña Vivo. La propuesta estará vigente hasta el día 16.

El director general de Finanzas de Telefónica, Santiago Fernández Valbuena, antes de iniciarse la asamblea
El director general de Finanzas de Telefónica, Santiago Fernández Valbuena, antes de iniciarse la asamblea

El Gobierno portugués del socialista José Sócrates quedó ayer en evidencia al ejecutar su «acción de oro» (golden share) en Portugal Telecom para vetar la venta a Telefónica del 30% de la operadora móvil brasileña Vivo por 7.150 millones de euros, una operación que los accionistas de PT habían aprobado minutos antes por un abrumador 73,9% del capital presente en la Junta celebrada ayer en Lisboa.Esta prerrogativa gubernamental, que en España desapareció en 2006, ha sido condenada en reiteradas ocasiones por Bruselas y, de hecho, la propia Comisión Europea se apresuró ayer a emitir un comunicado oficial para dejar claro que «los derechos especiales que el Estado portugués mantiene» sobre la operadora lusa son «incompatibles con la legislación europea» por constituir una «restricción injustificada al libre movimiento de capitales».«España, 2-Portugal, 0»El propio Consejo de Administración de PT manifestó en la Junta la improcedencia de acudir en este caso a la «golden share». Por ello, el periódico luso «Jornal do Negócios» calificó en su página web la decisión de Sócrates de «inédita, sorprendente y probablemente ilegal». «Va en contra del mercado, en contra de la administración y de la decencia, y revela un país próximo al subdesarrollo económico», señaló el rotativo en un editorial titulado «Una vergüenza atómica».En la misma línea, el «Jornal», que recuerda el veto del Estado de los bancos de Champalimaud a Banco Santander, denunció que lo ocurrido tras la Junta de PT «no fue intervencionismo, ni nacionalismo, ni Gobierno», sino «una derrota de Portugal», y concluyó su alegato con un «España, 2-Portugal, 0», en alusión al Mundial. Por su parte, el «Financial Times» aseguró que el veto portugués es un «anacronismo» que demuestra que la «locura colonial no está muerta». Pero no sólo estos medios económicos dictaron ayer sentencia. Los analistas y bancos de inversión censuraron lo ocurrido. JP Morgan, Fidentiis, Oddo, BPI, Deutsche Bank e Iberian Equities, entre otros, coincidieron en que no es una buena noticia para el valor de Portugal Telecom. De hecho, a primera hora de ayer, antes de la Junta, las acciones de la operadora lusa se llegaron a disparar un 7,7%, pero cayeron un 4,3% tras el veto y acabaron la jornada con una pérdida respecto al día anterior del 1,45%.Mientras los juristas de Telefónica analizan la situación creada, todas las miradas están ahora puestas en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que precisamente se pronunciará el próximo día 8 de julio sobre la «acción de oro» de Portugal sobre PT.Si, como sucede habitualmente, la sentencia confirma la opinión expresada previamente por el abogado general del Tribunal, el fallo declarará ilegales los derechos especiales del Estado sobre la compañía de telefonía.En su escrito, publicado el pasado mes de diciembre, el abogado general consideró que los motivos esgrimidos por Lisboa para mantener la «golden share» en Portugal Telecom no pueden justificar la restricción al principio de libre circulación de capitales que supone. Por ello, recomendó a los jueces que declaren que Portugal ha incumplido las normas comunitarias y que den la razón a la Comisión Europea (CE), que fue quien en 2008 llevó el caso ante la Justicia comunitaria.