El análisis Hundimiento incalculable

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Ustedes hablan de un daño extra que se está produciendo a raíz de la crisis: la sobreproducción.
–Todos los productos que pensábamos exportar, ahora sólo se venden aquí. Eso es una ruina. Se compra mucho más barato de lo que cuesta exportarlo en realidad. Para que se hagan una idea: antes de la crisis, el agricultor cobraba por el pepino entre 0,70 y 0,80 euros durante estos meses. Ahora, sólo cobra entre 0,20 y 0,40 euros. Por ello, el hundimiento es incalculable en dinero. También hay que tener en cuenta que la semilla de la planta de pepino cuesta unos 0,15 euros. Y éso sólo la planta. Imagínense el gasto de 15.000 plantas de pepino en una hectárea.

Por otro lado, esperan que Europa no haya dicho aún la última palabra.
–Todavía no se puede cerrar el proceso. Falta todo lo importante. No sólo afrontar las indemnizaciones, sino también emprender campañas de imagen. La oferta anunciada ayer es totalmente insuficiente. Es un problema que no ha hecho más que empezar. Ayer incluyeron dos nuevas hortalizas, los calabacines o pimientos, en sus indemnizaciones. Pero estamos viendo también que esta crisis está afectando también al melón y a la patata.

¿Quiénes podrán optar a esas ayudas propuestas por la UE?
–En principio, nos consta que sólo pueden optar productores y agricultores. Si pertenecen a una organización de productores, deberán acudir a ella para acreditar los perjuicios ocasionados por la crisis. Si no pertenecen, deberán ir a su correspondiente comunidad autónoma, donde tendrán que certificar que, efectivamente, el daño producido es real.